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lunes, 7 de junio de 2010

¿Trabajo esclavo pero voluntario?


La semana pasada hubo una serie de allanamientos en talleres clandestinos que volvieron a revivir una historia harto conocida: decenas de inmigrantes indocumentados sentados todo el día frente a una máquina de coser, a los que se les paga poco y en negro. Inmediatamente todos los medios salieron a propagar la noticia bajo el impactante rótulo de "TRABAJO ESCLAVO".

Ok, estas personas están en una situación penosa y, valga la redundancia, sería mejor que estuvieran mejor: que les pagaran más por el mismo trabajo, o les pidieran trabajar menos por la misma plata, o los blanquearan a todos sin despedir a ninguno, etc. Pero definitivamente no son esclavos, ya que se trata de un intercambio voluntario entre dos partes. El trabajador "explotado" no está obligado a trabajar en esas condiciones a ese precio. Ahora si lo hace, ¿por qué será?

La muchedumbre indignada saldrá a decir que los pobres trabajadores indocumentados no conocen sus derechos y por ello aceptan estos términos. Una visión paternalista que los supone estúpidos, como si estos individuos pudieran aspirar a un trabajo mejor pero no lo hicieran por falta de información. Suponen que una persona que se embarcó en la empresa de irse de su país natal e ir a trabajar a otro no se tomó la molestia de averiguar qué clase de trabajo podía tener y qué sueldo debería esperar.

El siguiente fragmento de la crónica es elocuente:

En Villa Celina, los empleados del taller allanado negaron ser explotados y salieron en defensa de los empleadores, mientras se manifestaban frente al local custodiados por efectivos de la Guardia de Infantería.

"Acá no hay ningún explotado, ni nadie nos obliga. Trabajo ocho horas y si quiero trabajar más me lo pagan como horas extras", aseguró a la prensa un hombre de origen peruano llamado Angel, que reconoció estar hace un año en el país y tener todavía en trámite su documentación.

[...] En tanto, una mujer afirmó que los propietarios del taller donde trabaja como costurera "pagan puntualmente y nos dan buena comida. Desayuno, almuerzo y cena".

Los "explotados" no son tontos, saben que este tipo de contrato flexible es el único al que pueden aspirar y que es de utilidad para ambas partes. Para ellos el problema fundamental no es estar o no en blanco sino tener o no trabajo. Por otro lado saben que los impuestos que se lleva el gobierno se los sacan de su sueldo, de manera que tienen los mismos incentivos a la informalidad que sus empleadores.

El rótulo de "trabajo esclavo" plantea el problema de los indocumentados en términos de "patrones vs empleados", una categoría a todas luces errónea dado que tanto patrones como empleados son socios en el negocio de evadir impuestos y en algunos casos también truchar marcas. El planteo correcto de este problema es en todo caso "sector informal vs Estado", donde el segundo utiliza las herramientas que tiene a mano para obligar a los primeros a pagar los impuestos correspondientes y hacer cumplir las reglas para que la competencia no sea desleal.

viernes, 8 de mayo de 2009

Sin Factura

Si, somos estafadores. Es fácil juzgarnos. Pero quien esté libre de culpa que empiece el tiroteo. ¿Vos no te colgaste del cable? ¿No comprás DVDs piratas? ¿Le pedís la factura al mecánico? Estoy un seguro que a tu mecánico de barrio no le pedís factura. Si le pidieras se te va a reír, o a lo sumo te hace una rebaja del 10% y queda todo entre amigos.
En argentina la única forma de que muchas empresas funcionen es simplemente violando las leyes. Ventas mitad en negro mitad en blanco, gastos inflados, empleados en negro son moneda corriente en cualquier PyME argentina: sino la vaca no da leche.

Y voy más allá: está bien que así sea. Las autoridades lo saben y por eso no hace nada al respecto. Prat Gay defiende el trabajo digno pero informal de La Salada, CAME se queja y Rafael Bielsa lo felicita y señala con razón "si todos evaden impuestos!"

Ahora, yo veo este gráfico con la evolución del empleo formal e informal en los últimos 28 años y no puedo dejar de preocuparme por el importante incremento del empleo formal en los últimos cinco años por encima de su tendencia histórica. Así como no me gusta la evasión pero la entiendo, tampoco me gusta la precarización laboral pero la entiendo. La formalidad laboral implica mayor apalancamiento operativo para las empresas. Un empleado en blanco es un costo un poco más fijo que un empleado en negro.
¿Que va a pasar cuando se nos acaben los buffers, la crisis nos pegue con todo, el Estado siga raspando el fondo de la olla y las empresas no puedan reducir el personal sin pagar dobles indeminzaciones? ¿Quien lo paga?