
miércoles, 9 de junio de 2010
La hermana mas hermosa

lunes, 7 de junio de 2010
¿Trabajo esclavo pero voluntario?

En Villa Celina, los empleados del taller allanado negaron ser explotados y salieron en defensa de los empleadores, mientras se manifestaban frente al local custodiados por efectivos de la Guardia de Infantería.
"Acá no hay ningún explotado, ni nadie nos obliga. Trabajo ocho horas y si quiero trabajar más me lo pagan como horas extras", aseguró a la prensa un hombre de origen peruano llamado Angel, que reconoció estar hace un año en el país y tener todavía en trámite su documentación.
[...] En tanto, una mujer afirmó que los propietarios del taller donde trabaja como costurera "pagan puntualmente y nos dan buena comida. Desayuno, almuerzo y cena".
Los "explotados" no son tontos, saben que este tipo de contrato flexible es el único al que pueden aspirar y que es de utilidad para ambas partes. Para ellos el problema fundamental no es estar o no en blanco sino tener o no trabajo. Por otro lado saben que los impuestos que se lleva el gobierno se los sacan de su sueldo, de manera que tienen los mismos incentivos a la informalidad que sus empleadores.
El rótulo de "trabajo esclavo" plantea el problema de los indocumentados en términos de "patrones vs empleados", una categoría a todas luces errónea dado que tanto patrones como empleados son socios en el negocio de evadir impuestos y en algunos casos también truchar marcas. El planteo correcto de este problema es en todo caso "sector informal vs Estado", donde el segundo utiliza las herramientas que tiene a mano para obligar a los primeros a pagar los impuestos correspondientes y hacer cumplir las reglas para que la competencia no sea desleal.