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martes, 13 de julio de 2010

Octopus, el chanta

El Pulpo Paul es un ejemplo excelente de survivorship bias.

El survivorship bias es un caso particular de sesgo de selección. Imaginemos que para analizar la estatura de Argentina se realiza un muestreo en un club de basquet. Seguramente la muestra tendrá un sesgo ya que la gente que juega al basquet presumiblemente será más alta que el resto de la población. No es representativa, hay un sesgo de selección. El sesgo de supervivencia vendría a ser algo parecido, pero el sesgo radica en que cierto tipo de individuos se bajan de la muestra debido a que no son "exitosos". Por ejemplo, hay empresas que se bajan de las encuestas de clima laboral (esas que siempre gana Google) porque saben que les va a dar mal. O que quiebran y desaparecen de listados de performance. En consecuencia, la muestra de empresas no es aleatoria. Más crudamente, a algunos les habrá llegado un email hace años diciendo que la mejor manera de hacerse rico era enviar 100 emails diciendo que la bolsa iba a subir y 100 diciendo que iba a bajar. Al día siguiente, repetir el ejercicio con los que han recibido el email acertado (ahora 50 emails diciendo que sube y 50 diciendo que baja). Al tercer día 25 y 25, al cuarto 12 y 13, al quinto 6 y 6. Al finalizar la semana habrá 6 personas que te van a creer que sos un genio y te van a pagar para que les des tus consejos. Y fue todo aleatorio.

Lo mismo pasa con los animales que predicen. Todos vimos los videos del Pulpo Paul predecir con mucha fortuna varios resultados. Amen de que es posible que el dado estuviera cargado, hay un elemento más básico y es que estadísticamente es bastante probable que de un grupo de J animales que tiran monedas al aire 14 veces haya uno que acierte al menos 12 veces (según tengo entendido, 12/14 fue la performance del pulpo). La gente se sorprende porque si fuera algo aleatorio, uno esperaría en promedio 7 aciertos de 14. Pero esos aciertos son como los emails sobre la bolsa. Pongamos 50 grupos de 20 personas a tirar 14 veces una moneda al aire e intentar acertarla. De las 14000 tiradas, aproximadamente 7000 serán cara. Es más, dentro de cada uno de los 50 grupos, el promedio de caras será 7. Sin embargo, aleatoriamente siempre habrá gente que lance más caras y siempre habrá gente que lance más cecas. Comparemos el número de caras que lanzaron aquellos que lanzaron más caras dentro de cada grupo. Me tomé la molestía de desvelarme con Stata y lo simulé burdamente. Vamos a tener 50 personas (1 por cada grupo), cuyo promedio de caras ha sido 10.58, con un desvío estándar de 1,08. El que menos caras lanzó obtuvo 9 caras. El que más, 14. En cambio, los 50 tipos que han obtenido el mediocre puesto 10 dentro de cada grupo de 20 individuos han obtenido un promedio de 7,14, con un mínimo de 6 y un máximo de 8.

La diferencia entre los resultados responde a lo que dijimos antes. Más técnicamente, no se trata de la misma variable aleatoria. En un caso estamos trabajando con una binomial y en otro caso un estadístico de orden de J variables binomiales independientes e identicamente distribuídas. O lo que es lo mismo en castellano, la distribución de estatura de los Argentinos no es la misma que la de la Selección de Basquet. El caso del Pulpo Paul es equivalente al de las monedas que mencioné antes. Si uno asume que hubo 20 animales (hipótesis conservadora) que iban a adivinar aleatoriamente (tirando una moneda) resultados de partidos del mundial, la probabilidad de que el que mejor acierte (el Pulpo Paul) tenga entre 11 y 14 aciertos es aproximadamente 48%. Entre 12 y 14 aciertos, 14%. Más de 12 aciertos, 4%. El Pulpo Paul está en ese 14%.

Les dejo el grafiquito del histograma del número de aciertos del animal más suertudo (Pulpo Paul) y del animal más mediocre (el que salió décimo entre los 20 participantes).


Por cierto, se pueden obtener los mismos resultados haciendo las cuentas analíticamente, pero me daba fiaca y creo que el post se iba a entender menos

jueves, 8 de julio de 2010

Ganarle al mercado

Ieco sorprende con un buen artículo con links. Básicamente el autor revisa los pronósticos de los bancos de inversión para el Mundial de Sudáfrica. Ninguno de los cuatro bancos pudo, con sus modelos econométricos, pronosticar mejor que lo que lo hacen los apostadores online. Idiotez econométrica o sabiduría del mercado? Como le gusta decir a Frank, no se puede hacer estadística con una observación. Pero el resultado es sugestivo...

miércoles, 16 de junio de 2010

No ganó España ni Suiza

Ganó el ruido blanco. No nos engañemos, España sigue siendo candidata para ganar el Mundial. Obviamente, es muy difícil ganar el Mundial, por eso ser un gran candidato puede querer decir tener 15% de probabilidades de ganarlo. Es difícil no solo porque hay grandes equipos sino porque tener un mejor nivel que los demás, como probablemente lo tenga España, no es garantía de nada. Hay que tener suerte. Son 7 partidos con eliminación directa. Las varianzas de nuestro temido ruido blanco no se achican a lo largo de la temporado como cuando uno tiene 38 partidos y puede darse el lujo de perder más de un partido. En algunos partidos los bombazos de mitad 3/4 de cancha van a entrar en el arco rival y en otros, en el propio. En un Mundial no pasa eso. Te toca la desgracia de un estado de naturaleza desfavorable, denominado vulgarmente como "tener mala leche", y el desconocido total juega el partido de su vida, te clava dos bolas al angulo, y chau. No hay tiempo para compensar. España, dentro de todo, no tuvo tanta mala suerte. Le pasó en el primer partido. Ya se, lo que pase en el primer partido y en el 5to son independientes entre sí pero justamente eso es lo que lo sigue convirtiendo en un buen candidato. Después de todo, no jugó mal.

miércoles, 17 de febrero de 2010

El todo es menos que una de sus partes


Desde hace ya un par de (varios) años, la FIFA está vista en el mundo entero como una máquina de facturar. Y de facturar sin parar, claro. Como en todo ambiente donde hay una deliciosa torta de por medio, distintos agentes interactúan para quedarse con la mayor parte posible de ésta.

Lamentablemente para la FIFA (o para el Presidente de turno), éstos no son sus únicos enemigos. Hay uno mayor: el famoso G14, un grupo creado en el año 2000 que de 14 ya no tiene nada. Son 18 equipos al acecho (Barcelona, Real Madrid, Valencia, Juventus, Inter, Milan, Liverpool, Manchster Utd, Arsenal, Bayern Munich, Borussia Dortmund, Bayer Leverkusen, Marsella, PSG, Lyon, Ajax, PSV y Porto) para morderle los talones a cada dólar recaudado por FIFA, aduciendo que les corresponde por diferentes motivos.

Desde hace años, estos clubes han solicitado enfáticamente cierta indemnización por tener que prestar sus jugadores para que las Selecciones nacionales los “expriman” y los devuelvan lesionados. Con el correr de los años, han ganado mucho poder. Tanto poder que algunos dicen que en el mediano plazo desaparecerán los Mundiales. ¿Cuánto es “tanto poder”? No sé, un buen proxy puede ser todo lo que tenga que ver con dinero. El mejor ejemplo, en este caso, puede ser el siguiente: ¿nunca te preguntaste cuánto se reparte en premios en un Mundial vs cuánto se reparte en premios en Europa con la Champions League? Veamos…

El Mundial de 2010 nos recibirá con bombos y platillos. La chocotorta (?) asciende a U$S 420 millones, lo que serían unos 294 millones de euros. Una fortuna, sobre todo teniendo en cuenta que en Alemania se otorgaron US$ 261 millones. Dividiendo 294 euros (trabajemos en esta moneda) por 32 equipos, nos arroja un promedio de 9,20 millones de euros por Selección. Para chuparse los dedos.

¿Qué pasa en Europa? UEFA reparte el 82% de un contrato de 530 millones de euros, que firmó por ceder derechos de TV, entre los 20 equipos que juegan la Pre-Champions y los 32 participantes. Esto equivale a 434,6 millones de euros, unos 8,36 millones por cabeza (?). ¿Qué hay si contamos solamente los 32 equipos más poronga? Entonces UEFA reparte 371.3 millones de euros, siendo 11,6 millones por club.


Conclusión: el torneo de fútbol más importante del mundo reparte menos dinero que que el torneo más importante de Europa. Deducir de aquí que FIFA sucumbirá tarde o temprano ante la UEFA sería tomarse todo a la ligera. Pero bueno, ya que estamos se puede agregar que US$ 40 millones de esos que reparte FIFA para el Mundial irán a parar a las arcas de los clubes que cedan sus jugadores, la mayoría de ellos pertenecientes a un tal G14…