A más de un año del problema que generó la resolución 125 todavía no existe una solución clara en el conflicto con el sector agropecuario. Mi inquietud surge de los proyectos de retenciones que proponen nuestros legisladores. Estos proyectos en su gran mayoría buscan equiparar la rentabilidad de las distintas zonas productoras, ya que lógicamente no es lo mismo producir en la zona núcleo (Sur de Córdoba, Sur de Santa Fe y Norte Buenos Aires) que hacerlo en una Zona Marginal de Chaco o Formosa.
Me parece un gran error aplicar regulaciones para que productos claramente diferentes generen los mismos beneficios. Una hectárea en la mejor parte de
Algunas diferencias entre ambos bienes tienen que ver con el rendimiento promedio por hectárea, varianza de las precipitaciones anuales históricas, la distancia al puerto, la calidad de los suelos, la accesibilidad a los campos para poder sacar la producción, la disponibilidad de empresas prestadoras de agroservicios (cosechadoras , trilladoras ,etc) generalmente contratadas. Estas son algunas de las variables que afectan la rentabilidad del productor. Teóricamente los precios de estos activos son el valor presente de los beneficios generados en el periodo de tenencia del mismo, por lo tanto toda la información que antes señalamos esta reflejada en los precios por hectárea. De esta forma este nuevo tipo de intervención solo distorsionaría los precios relativos generando mayores problemas para los productores.
Aplicar esas retenciones diferenciales es seguir con la lógica de cambio de “reglas del juego” completamente discrecionales y en función de las preferencias del gobernante de turno. El productor-inversor que adquirió un campo en el norte la provincia de Buenos Aires pago ese precio por hectárea porque esperaba obtener beneficios superiores a los un campo en Santiago del Estero. Por su parte el arrendero (que son la mayoría de los productores) cuando paga precios muy superiores por el uso de esas tierras lo hace porque en su ecuación figura toda la información antes señalada.
En la medida en que nuestros legisladores propongan estas intervenciones (cambios de reglas de juego) que no siguen ningún razonamiento lógico, vamos a mantenernos estancados en la mediocridad.
El Salteño
PD: En QLP le agradecemos a nuestro querido amigo El Salteño por escribir esta buena columna para nuestro blog. Esperamos que no sea la última.
PD2: le sugerimos que se busque un apodo acorde a los requerimientos de este blog, es decir, de un mafioso. Podría ser Pablo Escobar, no?