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jueves, 19 de noviembre de 2009

El mainstream como hombre de paja

Me acuerdo una clase con Heymann. Presentó un modelito básico de Real Business Cycle, no sin antes deslizar cierto escepticismo sobre los modelos RBC. Para el que no lo sabe, estos modelos dicen que las fluctuaciones económicas se deben enteramente a shocks tecnológicos (ver resumencito aquí). Recuerdo que le dije a Heymann que el modelo era muy simplista, que no permitía incorporar fenómenos como crisis de balance de pagos o problemas sectoriales. Daniel, con su voz grave dice "esperame un cachito". Agarró el marcador de color azul y en dos minutos puso un par de subíndices por todos lados, borró por acá unas cosas, escribió otra condición de Euler por allá, puso un par de identidades contables y dijo: "ahí estaaa". Había modificado el modelo para incluir un sector transable y otro no transable, el sector externo y la restricción intertemporal de la economía para con el resto del mundo. Toda mi crítica se caía a pedazos. Me mira y dice más o menos lo siguiente: "sí, estos modelitos son muy simplistas. Pero se la bancan bastante, son muy versátiles. La crítica viene por otro lado, si querés le ponemos tantos sectores como subíndices entran en el pizarrón."

Pensando en esa respuesta de Heymann, creo que al mainstream (sea lo que sea el mainstream) a veces se lo utiliza como un hombre de paja. Por ejemplo, escuché muchas veces críticas al mainstream por ser "atemporal y a-espacial" generalmente dicho bajo la fórmula "la teoría neoclásica pretende ser válida para todo tiempo y lugar". O por ponerlo en términos más correctos: que la teoría neoclásica no permite que existan heterogeneidades temporales y espaciales. Lo cierto es que es una crítica falsa: con dos subíndices lo arreglás: t para tiempo, i para lugar. Podes tener preferencias y funciones de producción que cambian en el tiempo y que difieren entre países, o entre sectores, o entre barrios, o entre clases sociales.

Todos los académicos intentan generar teorías y derivar resultados con la menor estructura posible. Es decir, resultados lo más generales posibles. Eso es una virtud de la teoría económica, porque al igual que en el ejemplo de Heymann, uno puede luego introducirle subíndices para capturar más fenómenos. Claramente que esa cosa que algunos llaman mainstream no está exento de puntos criticables, pero casualmente quienes más la critican usualmente son los que menos la entienden y por ende le endilgan males que no adolece: basta con leer este destilado de ignorancia escrito por uno de los más prominentes economistas del movimiento post-autistic economics.

Para ver una crítica mucho más informada sobre el mainstream en macroeconomía, el siguiente paper de Heymann.