(post dedicado a todos los nerds que leen o escriben en este blog)
Anoche cumplió años Rodya. Presentes estaban Mayer y Abraham Wall Street (?), dos economistas y analistas financieros. Muy lindo agasajo en el que surgió una discusión muy entretenida de "negocios", que es la que motiva en gran medida este post y que se asemeja a las discusiones sobre "toma de ganancias" de las semanas anteriores. Cómo mi prosa es muy limitada, intentaré reproducir el diálogo que tuvimos de la manera más aproximada que pueda. Pido perdón anticipadamente por la imprecisión, sobre todo a los presentes en dicho festín. Nota: para hacerla fácil resumo en diálogo entre otros y frank.
Otros: El negocio del momento en Real Estate son las cocheras.Frank: Por qué? Cuál es el racional?Otros: Antes que nada, el parque automotor está creciendo fuertemente. Segundo, el espacio en la ciudad está limitado. Tercero, es un negocio muy líquido, cobrás cash. Cuarto, si no te pagan, los rajás fácilmente. Quinto, podés negrear desde un poco hasta mucho. Sexto, no requiere una gran inversión.Frank: Y pero cuánto rinde? No deja de ser un activo financiero, debe de tener un precio justo en el mercado. Si es tan buen negocio y tiene tan buen potencial, el rendimiento debe de ser bajo. Sobretodo si se espera un upside importante.Otros: Una cochera de 30 mil dólares te deja quizás 500 mangos al mes (NdR: 5% anual en dólares). Hace 10 años esa misma cochera te valía 5 mil.Frank: Ok, acepto que la cochera es un negocio procíclico de modo que en la parte buena del ciclo te debería rendir mejor que, digamos, un departamento. Quizás, dado que esperás que la buena parte del ciclo continúe, las cocheras están caras y eso se ve cuándo uno las compara con un activo de renta fija como el Global 2017 que es a 7 años que te rinde 8% y nadie, en Argentina, te valúa un activo pensando en un plazo más largo. Hoy el bono te rinde más, pero al ser la cochera un activo de renta variable quizás en dos o tres años te rinda más y justifique esta diferencia de rendimientos. Pero, entonces, qué estamos diciendo? Estamos diciendo que, dado los riesgos (que lo podríamos discutir en otro post) que tiene una cochera, el precio está muy bajo?Otros: SiFrank: Entonces tenés gente que te está dejando dinero on the table. Tan boludos son, que no ven lo que estamos viendo nosotros, cerveza de por medio, en este momento, que no ven que podrían valuar mejor sus cochera? O que quizás otros boludos fuera del mercado se aviven, se compren cocheras, y el precio de éstas suba?Otros: Y si. El mercado funciona así.Frank: No creemos acaso en que se cumple la hipótesis de mercados eficientes.Otros: Todos sabemos que no se cumple.
Es un tema difícil el de la hipótesis de mercados eficientes. Yo veo que somos pocos los que nos creemos está hipótesis. Me interesaría la opinión de nuestro profe de finanzas. Por lo pronto, mi opinión es que así como no me parece tan obvio que los mercados sean eficientes tampoco me parece tan obvio que no lo sean. Lo que me resulta extraño es que tantos economías se jacten de la asignación eficiente de los recursos y de los precios como mecanismo para revelar la información en todos los mercados, excepto los financieros. No veo por qué el precio de un kilo de lechuga, en una economía competitiva, refleja de manera eficiente la escasez relativa y absoluto de dicho producto mientras que en un bono argentino no es posible. Me cuesta lidiar con esta inconsistencia. ¿Por qué los mercados financieros no pueden funcionar tan bien como el mercado de la lechuga?
Y digo más: no estoy libre de pecados. Las balas que estoy tirando también vienen para mi lado. Decía hace algún tiempo que el riesgo país argentino me parecía excesivamente alto para sus fundamentals. Hoy que el riesgo país bajó, puedo aseverar que tenía razón en mi juicio o simplemente tuve suerte? Yo creo en lo segundo.
Por lo pronto, digo pensando en voz alta. No nos olvidemos de todos los riesgos que estamos tomando. La economía argentina no está exenta de nada. Brasil puede devaluar, se puede sufrir una sequía, China se puede enfríar, etc.