
No me gustó para nada el abrazo efusivo de Federico Pinedo con Guillermo Moreno durante la cena del 25. No hay que ser condescendientes con este tipo de personajes sino todo lo contrario: hay que aislarlos políticamente para minimizar su capacidad de daño, que ya es mucha dado el apoyo del gobierno nacional que proviene directamente desde la cúpula del poder.
Mucho menos me gustaron sus palabras posteriores para explicar el gesto cariñoso:
"Moreno es un tipo bastante simpático. Se hace el malo y asusta a la gente, pero es un tipo bastante simpático."
GRAN exabrupto de un diputado respetable y mesurado como lo es el diputado Pinedo. Espero que Macri ordene a la tropa para que no se repitan cosas como esta.