sábado, 13 de febrero de 2010

Los secretos detrás de la garra uruguaya


Todos conocemos la parte de "adelante" de esta historia: Mundial 2002, tercer y último partido de la fase de grupos, Uruguay-Senegal. El equipo charrúa necesitaba vencer a los africanos para poder avanzar a la siguiente ronda. Pero he aquí que no todo salía como quería: para el final del primer tiempo, Senegal ganaba 3 a 0 con baile incluido. El final de la historia nos remite a un segundo tiempo casi matador de Uruguay, que logra empatar 3 a 3 y, sobre una de las últimas jugadas, el Chengue Morales queda solo frente al arquero y cabecea desviado (gestito de Víctor Púa, DT de Uruguay, incluido), lo que le hubiera otorgado el pasaje a Octavos de Final.

Esta historia es una de las tantas que alimentan la leyenda de la garra charrúa, ésa que aparece en los momentos difíciles, que suplanta cualquier habilidad futbolística a la perfección y que logra el cometido: partidos remontados, encuentros ganados sobre el final, hazañas consumadas con varios jugadores de menos y otras yerbas. Si no fuera porque algunos testigos directos salen a hablar, todo quedaría muy pipí-cucú y nunca nos enteraríamos de la verdadera historia. ¿Cuál fue la verdadera historia? La siguiente...

Sobre el final del primer tiempo de ese partido, un senegalés (Fatiga, si mal no recuerdo) le mete un delicioso caño a Darío Rodríguez, defensor de la Celeste (recuérdese aquel gol que clava en el ángulo en el primer partido contra Dinamarca, agarrándola desde afuera del área, de aire). El partido ya estaba 3 a 0 y Rodríguez se puso loco. Loco en serio. Se lo quería comer.

Consumado el primer tiempo, los equipos van al vestuario y Darío quería ir a buscar al senegalés para darle una buena trompada. Paolo Montero, referente de aquel equipo, intentó calmar por todos los medios a Rodríguez. Lo frenó, lo frenó... hasta que no se aguantó. ¿Qué pasó? Darío Rodríguez, Paolo Montero, el Chengue Morales y Alejandro Lembo (de este último no estoy del todo seguro) se dirigieron al vestuario de Senegal y, mientras los negros se estaban duchando, le propinaron semejante paliza (ellos cuatro contra el resto) que derivó en lo que ya todos conocemos: pueden observar que desde la primera jugada del segundo tiempo que Senegal comenzó a revolear inexplicablemente la pelota, con todos los muchachos muertos de miedo.

La garra charrúa, de esta manera, baja un poco a la Tierra y deja de ser tan inexplicable, ¿no? Aunque, eso sí, hay que tener mucha garra (charrúa, claro) para ser sólo 4 monos y generarles miedo a todo un país...

11 comentarios:

Bernard L. Madoff dijo...

Muy bueno. Como siempre en las historias de fútbol, no está claro cuánto hay de realidad y cuánto de ficción.

Victor dijo...

Muy loco, es verdad?

Hace un tiempo descubrí que la garra charrúa consiste en tener mucho temple y recagar a patadas al contrincante. Es innegable, pero de ahí a meterse a las duchas a sopapear a los contrarios hay un abismo.

Bernard L. Madoff dijo...

Victor, si esa es la definición de garra charrúa, entonces Carlito Brigante (miembro del blog) debe ser uruguayo.

Frank Pentangeli dijo...

Me cuesta creerlo!
Pero se ve que manejas buena informacion Aguilar! El rial del futbol!

Charrua dijo...

Claro, porque no había ninguna custodia, nadie del equipo técnico, ningún periodista, ningún dirigente, nadie en la puerta del vestuario de Senegal. Y los jugadores de Senegal no denunciaron el delito porque una mafia uruguaya con contactos en Senegal y Francia los amenazó de muerte.
Si, la garra charrúa consiste en gran parte en cagar a patadas al contrario, o como dirían los americanos "play a very physical game", pero este invento, qué querés que te diga?

Victor dijo...

Don Charrua, no me meto con la anécdota porque, la verdad, ni idea. Solo le digo que mi referencia al estilo de juego uruguayo no es despectiva. Los brasileros le tienen gran respeto y admiración (y cagazo). Creo que le dicen juego "castellano" para referirse al futbol riopltense en general. Los jugadores gaúchos (del sur) se identifican mucho e intentan jugar así.

Madoff: espero no cruzarme en el verde césped con Carlito Brigante entonces, en todo caso juego para ustedes. Yo cultivo un estilo Medina Bello pero un poquito mas rústico.

Carlito Brigante dijo...

ja tampoco es para tantoo!!

Bueno, tal vez si...

La historia tiene que ser cierta, cuando viste a los muertos estos remontar un partido 3-0? jaja

Aguilar, el bombazo de afuera del area no habia sido contra francia en el partido inaugural? Es uno de los pocos goles que me quedaron grabados en la retina!

J.M. Aguilar dijo...

No, el bombazo fue contra Dinamarca. Francia jugó el partido inaugural contra Senegal. Ganó Senegal 1 a 0 (gol de Bouba Diop si no me equivoco)

Sanka Coffie dijo...

Buena anécdota, si es cierta o no, para mi que sé poco de fútbol es irrelevante, prefiero creerlo, si es mentira dudo que en mi lecho de muerte me arrepienta de haber sido incrédulo.
Estoy en montañitas, ecuador para la envidia de ustedes!

Anónimo dijo...

Si hablamos de Dario Rodriguez, Paolo Montero y el Chengue (raro no estubiese el Pato Sosa)... no lo dudo. Y bueno, somos un pais chiquito, somos pocos y no poderosos economicamente, de alguna manera hay que defenderse no? Aguante Uruguay y su Garra Charrua q no morirà nunca!!!

Analía Guarnieri dijo...

Garra charrúa es querer seguir jugando con sangre que te recorre todo el cuello como lo hizo el ruso, es meter la mano aunque signifique ser expulsado como hizo Suarez en el partido contra ganha, garra charrúa es picar un penal para pasar los cuartos como hizo el loco... O revivir después de caer de nuca como le paso a fucile... Garra charrúa es discutir para volver a entrar después de la patada que se llevo el palito contra Inglaterra o meter dos golazos con la rodilla operada hacia menos de un mes como hizo Suarez. Garra charrúa es apurar a los de la camilla cuando la mafia de la fifa esta en tu contra porque no somos económicamente llamativos para el mundo... Garra charrúa es lo que nos hace levantarnos cada vez que parecemos muertos... Pero claro, hay que ser charrúa para entenderlo... Y tener garra...