domingo, 21 de febrero de 2010

Al fin coincidimos en algo con el perro

Leemos en Página/12:
De Mendiguren, ministro de Devaluación y Pesificación Asimétrica durante el interinato del ex senador Eduardo Duhalde, durante el cual se produjo la mayor transferencia instantánea de ingresos de la historia argentina en contra de los trabajadores, ofrece con gesto magnánimo mantener los niveles de empleo a cambio de una pauta salarial decreciente
Lástima que estas cosas se digan cuando el mencionado lobbysta se convierte en un crítico de las políticas de gobierno, porque hoy es fácil criticar el gobierno. Cuando estaba todo bien, De Mendiguren se cuidaba de decir la palabra devaluación como quien se cuida de cagarse encima. No quiero sesgar la historia con mis vagos recuerdos de la época, pero recuerdo a un Pagina/12 más preocupado porque se cayera el modelo neoliberal de la convertibilidad que por la transferencia de riqueza de un sector a otro (trabajador y ahorrista, a empresarios). Insisto, no lo recuerdo, puede ser que haya pasado. Tampoco recuerdo duras críticas al modelo de tipo de cambio alto, que es en definitiva lo que pregona nuestro amigo De Mendiguren.

Lo lindo es que ahora, acaso por una cuestión circunstancial, coincidimos con Verbitsky. O Verbitsky coincide con nosotros en que el modelo de tipo de cambio alto (para él Devaluación y Pesificación asimétrica) no fue otra cosa que bajar los salarios reales a niveles excesivamente bajos, en nombre de la querida industria nacional. Lo bueno es que el mercado es sabio y muchas veces justo, mal que le pese a Horacio, razón por la cual durante los últimos 4 años estuvo haciendo cierto tipo de justicia social (no la mejor, pero justicia en fin), aumentos de salarios en dólares. Lo malo de este tipo de justicia es la inflación. Quizás hubiera sido mejor dejar actuar al mercado de la manera menos tortuosa y más justa, esto es apreciación del tipo de cambio nominal. Pero ya sabemos que por entonces lo que se defendía desde estas tertulias progresistas era el modelo productivo, es decir, los intereses de los jefes de Don Mendiguren, de la cúpula de UIA y del diario Clarín.

7 comentarios:

Bernard L. Madoff dijo...

¡Muy bueno Frank! Se cierra un ciclo. Como dijimos alguna vez, el kirchnerismo dura lo que dura un pass through.

Victor dijo...

Muy bueno, ninguno de estos defensoresdelosquemenostienen dijo una sola palababra en ese momento. Y defendió el modelo hasta ahora.

Para mi es un misterio (y una genialidad de la comunicación) como le vendieron este buzón a la opinión pública. De un día para el otro le limpiaron mas del 30% del poder adquisitivo y la gente chocha.

Anónimo dijo...

Dejar que el peso se revalúe hubiera sido lo mejor.

Anónimo dijo...

Concuerdo, che.
Aparte, no era la convertibilidad lo que defendian los ortodoxos, es decir, los malos de la pelicula, para evitar esto? Y sino que me explique que otra manera de salir de la converbilidad estaba pensando HV por entonces.
Pero si, para mi leer esto es tragicomico.

Frank

Juan Sebastián dijo...

Se lo vendieron con un saltito de precios mínimo seguido con una inflacion del 3% y con la enorme caída de desempleo.

elgrancayman dijo...

El pase de riqueza no es de "trabajadores y ahorristas a empresarios".
Es de trabajadores y ahorristas a endeudados en argendolares.

Mucha poblacion se beneficio con la pesificacion de hipotecas.

Igual, a mendicurrenn hay que expropiarle sus riquezas aca (las de afuera no se puede) y colgarlo del obelisco, como aleccionando al empresariado lobbysta. Y a duhalde tambien, como mensaje a la otra corporacion.

Fede dijo...

Esta lacra inmunda de Verbitsky critica la enorme transferencia de ingresos de los trabajadores a los empresarios durante Duhalde, pero defiende a Kirchner, que continuó con la misma política, manteniendo el dólar artificialmente alto y haciendo que los trabajadores siguieran ganando chirolas en dólares.