viernes, 18 de septiembre de 2009

Electricidad: ¿QLP?



Las políticas estatales en el sector eléctrico son un caso paradigmático de porqué el congelamiento de precios es un arma de doble filo. También muestran la capacidad que tuvo el gobierno para administrar los desajustes que surgían como consecuencia de sus medidas.
En la Argentina, luego de la crisis, los costos de generación se fueron por las nubes. En una decisión sensata, y para evitar golpear a una población que ya estaba sumergida en una situación difícil, se optó por proteger a los usuarios congelando las tarifas. El estado pagaba la diferencia a través de un fondo que originalmente era utilizado para estabilizar los precios y que no se ideó para tener un deficit permanente.
La buena medida se convirtió en una carga. Con el paso del tiempo los pagos del estado tardaban cada vez más en llegar y la deuda con las generadoras aumentó. Los ajustes para usuarios no residenciales no alcanzaron para hacer que las empresas vuelvan a invertir. Por ello, los cortes por la falta de nueva oferta eran algo que no podía descartarse a futuro.
La solución del problema fue genial: de un plumazo el estado trocó acreedores por socios. Se armó una sociedad para construir dos centrales nuevas. A las generadores viejas se les cambió la deuda por una participación en la nueva sociedad. Obviamente estos pases mágicos contables no podían financiar la construcción porque la plata simplemente no estaba, así que se creó un cargo transitorio que pagaron los usuarios.
A fin de cuentas el usuario residencial de electricidad argentino le debe mucho al gobierno. Estuvo resguardado de aumentos incluso cuando el ingreso por habitante se había recompuesto. Los aumentos considerables recién llegaron en 2008. Sin embargo, Doña Rosa no sabe esto y si lo sabe, no le importa. Lo único que les importa es que no haya un nuevo tarifazo. Es por eso que la última suba de los precios tuvo que ser cancelada. Aún así, hubo mucha gente que se sintió insultada al recibir la factura con un estampado rojo que indicaba que la misma esta subsidiada. Pero la situación actual no es sostenible. Tarde o temprano llegará un Ministro de Economía que, a lo Celestino Rodrigo, se hará cargo de ponerle el nombre a una medida altamente anti-populista.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen post, Sally.
Es una bomba de tiempo!

Fredy Yabran dijo...

Si. Pensemos en la enorme distorción que se estan generando en los distintos mercados ( sobre todo de bienes). Me pregunto que va a suceder cuando los números fiscales no cierren , se tengan que levantar los subsidios y aumentar fuertemente las tarifas?. Que sucedera con todas la inversiones realizadas teniendo en cuenta esos precios de la energía distorcionados?
Me parece que el ajuste puede ser bastante fuerte.

Frank Pentangeli dijo...

Estoy de acuerdo en que es una distorsión de aquellas que el día que se blanquee va a causar "Alboroto social". Pero no creo que tenga el tamaño del rodrigazo. En esa epoca, los precios estaban mucho más regulados y los fundamentals, peor. Hoy las circustancias son mejores.

Miguel A. Mastroscello dijo...

Lo del congelamiento de precios siempre ha sido igual, de Diocleciano hasta Moreno/De Vido. El problema es "el día después". No podía terminar de modo diferente.

Ana C. dijo...

Lo del sello rojo es una genialidad.

J.M. Aguilar dijo...

No sé cuánto sirve compararlo con el Rodrigazo porque no sé cuándo se va a implementar la decisión de sincerar las tarifas. Aunque nos cueste (y veamos en la boletita esos numeritos de más), hay que aceptarlo.

O de última, diagramar un path (bien organizado y pensado, eso sí). Creo que en estos casos poner absolutamente todas las cartas sobre la mesa sirve para que duela menos la empomada. El tema es que al Gobierno le va a costar hacerlo, tanto por los costos políticos como por el hecho de que tal vez no le convenga eliminar esos siempre sospechosos subsidios (cruzados o no).

Y al Gobierno que viene tampoco, y al otro tampoco... sincerar, sincerar, sincerar. Por alguna razón está muy mal visto admitir las cagadas. Habría que probar ponerle el pecho.

raft dijo...

HOy a la mañana le mostre y comente lo mismo a mi mujer. Entre esto y unas multas a Edenor y otras vueltas atràs hace seis meses que no pago nada de luz.

Rothbard dijo...

"A fin de cuentas el usuario residencial de electricidad argentino le debe mucho al gobierno."??? Qué produce el gobierno como para que ponga plata de su bolsillo y los habitantes le deban plata? El bolsillo del gobierno es nuestro bolsillo. Ese sello es una tomada de pelo, ni que hubieran vendido el mini cooper de Flor K para pagarme la cuenta de la luz. Y el impuesto inflacionario más los 80 y pico de impuestos restantes que nos cobran?

Salvatore Tessio dijo...

Y encima tiene superavit fiscal así que entra más de lo que sale. Tenés razón Rothbard, la "deuda" solamente existe en un análisis de equilibrio parcial. De todas maneras me parece importante verlo desde esta perspectiva parcial para entender que nuestros habitos de consumo electrico están determinados por años de precios bajos que se deben a una política de gobierno.
Con respecto al video, me parece un poco fuerte afirmar que los impuestos causan la pobreza. Creo que ese es un analisis tan parcial como mi comentario e ignora que hace el gobierno con nuestra plata. Incluso manteniendo un superavit uno podría argumentar que el gobierno esta proveyendo a la sociedad el bien público llamado "buenos fundamentals". Si los impuestos causan la pobreza esto se debe a que el Estado:
1- Malgasta los fondos (incentiva la importación de mini-coopers)
2- Directamente los hace desaparecer. Es decir, ni siquiera los gasta para comprarle un auto a Flor K. Este dinero no declarado no vuelve a reingresar en la economía por las dificultades para blanquearlo.

Anónimo dijo...

Salvatore
Hay un error, no fue a las generadoras viejas, fue a aquellas cuyo management fue demasiado perezoso para pensar y vendian spot, isnt it?

el gobierno hace las suyas, los managements digamos perezosos, las de ellos


saludos

ayj