lunes, 16 de noviembre de 2009

La tragedia de los comunes

En economía decimos que existen externalidades cuando los beneficios privados difieren de los beneficios sociales. Un ejemplo clásico de externalidades negativas es "la tragedia de los comunes".

Ayer leo en el diario esta noticia de lo que pasa en el pueblito de Stroeder:

Stroeder no es el único lugar, aunque sí el emblema del desastre. La desertificación en todo el sudoeste bonaerense es notable. Hace dos años se empezaron a ver los campos "volados", es decir, sin tierra, invadidos por el polvo y la arena, acosados por tormentas de viento, sin siembra y casi sin animales.
Pero el cambio climático no es una cuestión ajena. El desmonte intenso que ha pelado la zona, el sobrepastoreo y el mal uso de la tierra son en gran parte responsabilidad de los productores: "Y sí, la culpa es compartida. A veces nos bandeamos. Por avaricia o por necesidad. Desmontar para sacar más plata se volvió algo común. Era la única manera de hacer más rentable esta tierra. Tampoco ha habido políticas de desarrollo y de prevención", reconoce Forster. "Los campos se recargaron porque no podíamos solventar la hacienda", sostiene Haure. "En 2004, de mucha lluvia, se desmontó porque el trigo daba más plata que el ganado", admite José Zara, productor del pueblo. "Estamos pagando el precio de nuestros errores. Ni cortinas de árboles para atajar el viento quedaron", se sincera Forster.
"La zona está desmontada. Eso y la sequía extrema hacen que la erosión eólica sea fatal", agrega César Martirena, subsecretario de Desarrollo Económico de Carmen de Patagones. Y sigue: "No sería justo echarle la culpa a alguien en particular. Hubo negligencia de todos."
Lo del título.

1 comentario:

Apuntador dijo...

La solucion? Asignar derechos de propiedad.

http://isis.faces.ula.ve/COMPUTACION/EMVI/textos/Lynch-bienes_publicos.htm