lunes, 14 de febrero de 2011

El prestamo

Están los dos sentados en el pasillo, con una carpeta en la mano mirando el reloj de la pared. Ya va media hora de retraso. Lo bueno es que ya están acostumbrados a estos desplantes, así que reservaron vuelo para el día siguiente. Tienen tiempo.

Suena un teléfono. Una secretaria atiende y sin decir nada corta. Los mira y les dice en un ingles deficiente: "The minister is ready. Please come in". Ambos agradecen en perfecto español e ingresan a la oficina del Ministro de Educación. Se cierra la puerta.

El ministro los saluda afectuosamente. Les pregunta como estuvo el vuelo. Les ofrece café. La secretaria entra con tres pocillos. "Nada de Starbucks, acá tenemos café bueno" dice el ministro. Todos acuerdan. Le entregan la carpeta al ministro. El ministro empieza a leer, mientras uno de ellos comienza a hablar.

"Serían 600 millones de dolares. La condiciones de pago las podemos discutir con el Ministro de Finanzas, pero son muy flexibles y no creo que presenten inconveniente alguno. Los fondos irían directamente como apoyo presupuestario, con lo cual lo pueden utilizar en lo que a ustedes les parezca. Lo único que tendrían que hacer es empezar a tomar exámenes estandarizados de rendimiento y..."

"600 millones?" lo interrumpe el Ministro. "En un año hay elecciones. Si yo pido que se hagan exámenes de rendimiento a los alumnos y empiezo a controlar el ausentismo docente, los gremios se me van a tirar en contra y van a hacer huelga. Y los estudiantes los van a apoyar. El resto de la propuesta que traen es muy buena, pero no me quiero meter en un problema así en un año electoral por 600 millones de dolares, que es un poco menos del 10% de mi presupuesto. Así que lamentablemente les voy a tener que rechazar la oferta."

Al día siguiente ambos se tomaron el vuelo de vuelta a Washington con las manos vacías. Luego de seis meses de arduas negociaciones, se firmo el préstamo sin el requisito de que se tomen exámenes estandarizados de rendimiento...

6 comentarios:

Frank Pentangeli dijo...

Ningún link en el blog, Arnold Rothstein?

Madoff dijo...

Veo que había una urgencia por otorgar el préstamo. ¿Algún excedente presupuestario?

El Fantasma de la Duda dijo...

Pensé algo parecido a Madoff.

Tal vez se vieron en el dilema de tirar por la borda seis meses de negociaciones o abandonar el examen estandarizado y prefirieron esto último.

Tal vez el ministro sabía que iban a estar en esa posición y lo aprovechó hábilmente o tal vez lo estoy sobreestimando.

¿No es el viejo problema de la amenaza no creíble? El prestamista necesita prestar...

Anónimo dijo...

Patético. Se ocurre que el Banco tendría varios países donde se tomarían una inversión de esta envergadura más seriamente. Saludos,

martín

Dieguistico! dijo...

Si un organismo insiste en darle a un Ministerio un préstamo que no necesita, sin siquiera poder imponer mínimas condiciones, es porque el objeto de la operación no es otro que repartir comisiones por aquí y por allá.

Anónimo dijo...

Un problema bastante común para los funcionarios de los organismos de crédito: el éxito de su trabajo se mide (en parte) por la cantidad de crédito que dan a los países. Si no dan créditos, no cumplen con su trabajo. En cuanto los funcionarios de los países se dan cuenta de esto no aceptan ninguna condición, y reciben igual el crédito. Algo parecido pasaba en Argentina con el Familias. En general lo que se usa como instrumento de negociación es demorar el crédito lo más posible, hasta que para el país se hace imprescindible y ahí recién acepta condiciones...