miércoles, 16 de febrero de 2011

Matar al mensajero, y al reemplazante

Según un cable de la agencia oficial de noticias Télam, "las consultoras privadas podrían ser sancionadas con multas a causa de la difusión de relevamientos de precios en los que reflejen inexactitudes o errores que induzcan a engaño, adelantaron hoy [por ayer] fuentes cercanas a la cartera económica".

Las empresas recibieron una intimación para responder en 48 horas un cuestionario de 19 preguntas. Las multas previstas llegan hasta los 500.000 pesos.
Que pase el que sigue.

55 comentarios:

Victor dijo...

No es exagerado decir que es un método nazi impuesto el populismo corporativo. Hace unos días leí algo sobre los abuelos de Szewach

Coki dijo...

Para mí la gran pregunta es: ¿los oficialistas no-rentados se van a cansar alguna vez? ¿Hasta dónde son capaces de omitir y tolerar por un gobierno que dice lo que les gusta escuchar?

El resto no va a cambiar.

Ricardo P. Natalucci dijo...

LO EVIDENTE

Con total independencia de las simpatías políticas que uno pueda tener por un gobierno o por otro lo evidente es que las consultoras privadas deberían tener metodologías transparentes y de conocimiento público , y que quienes se oponen a que esas metodologías sean transparentes y de conocimiento público, como el economista que se esconde tras el explícito seudónimo del estafador Bernard L. Madoff y los comentaristas que lo apoyan no pueden ser otra cosa que idiotas, o mucho más probablemente desvergonzados delincuentes.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Anónimo dijo...

Al comentarista que se hace llamar así mismo como Ricardo Patricio Natalucci y que declara tener su DNI 8.464.942,

take it easy, friendo


Frank Ermenegildo Pentangeli
DNI: 31.799.713
Director del portal Quien lo Paga
www.quienlopaga.blogspot.com
Email: frank.pentangeli@quienlopaga.com

Anónimo dijo...

ahora en serio, Nata (¿se te puede llamar así?), lo del INDEC es un papelón. Si por algo tienen difusión los números publicados por estas consultoras, es por el mamarracho del INDEC que solo un fundamentalista del sesgo plutocrático como vos puede eludir. El sesgo plutocrático existirá, pero a lo sumo significa uno o dos puntitos, los restantes 18 puntos son manipuleo. Es evidente. Y repulsivo. Respecto a las consultoras, estoy seguro de que sus métodos de medición no son los más robustos pero, atención, existe una ley que las protege que está por encima de la ley que cita el manipulador de precios y secretario de comercio, Guillermo Moreno, que es la constitución.

Saludos estimadísimo,

Francesco Ermenegildo Pentangeli

Anónimo dijo...

O sea, Nati (¿o preferís Nata?, a mi me da lo mismo), venís a este blog a discutir "peanuts". Todo este tema del sesgo plutocrático es una discusión de porotitos, el tema central es la diferencia abismal entre la medición del INDEC y lo que todo el resto de mortales argentinos, excepto un distinguido grupo, percibe. Y eso es inexplicable por un sesgo plutocrático. Porque, estimadísimo Nati, la inflación en alimentos que hemos sufrido en estos últimos tiempos afecta más a los pobres que a los ricos. Justamente, los productos que consumen los ricos (viajes a Cancún, Miami, computadoras, smartphones, LCDs, etc) son los que más han bajado. Personalmente, estimadísimo Richard Patrick, no me sorprendería de ver un sesgo plutocrático negativo, esta vez.


Frank P.

Ricardo P. Natalucci dijo...

Al comentarista que firma Frank Pentangeli:

Antes que nada lo felicito por intentar fundamentar sus críticas hacia el gobierno por la llamada intervención del INDEC.

Paso a responder sus argumentaciones:

1) El problema más grave de los índices de precios que difunden ciertas consultoras no reside en que sus métodos sean poco robustos, sino en que en algunos casos sus autores no saben como se calcula un IPC y en otros casos existe intencionalidad delictiva (Inclusive uno de ellos, Nicolás Salvatore, ya lo ha confesado[1]).

2) El sesgo plutocrático de un IPC como el que había sido impuesto con la llamada Metodología 13 del año 2001 es producto de usar intencionalmente una fórmula matemática errónea, y se lo encuentra centralmente en: a) La estructura de ponderaciones de los bienes y servicios: b) Las especificaciones de esos bienes y servicios; y c) La selección de los comercios. El sesgo plutocrático distorsiona esos tres factores siempre en el mismo sentido, que tal como su nombre lo indica es hacia los más ricos. Cuando usted dice que no se sorprendería de ver esta vez un sesgo plutocrático negativo, denota que usted no ha comprendido lo que es el sesgo plutocrático y probablemente lo confunde con la brecha que puede existir entre los incrementos que arroje en un determinado período un IPC calculado con la fórmula correcta y un IPC con esa grave distorsión.

3) Cuando compara usted la inflación en alimentos con la inflación en otros rubros y cree poder deducir de eso cuánto afecta la inflación a pobres y a ricos su razonamiento contiene otro error muy común en los economistas que consiste en no hacer la debida desagregación. Puede darse inclusive la situación de que el rubro alimentación sea el de mayores aumentos de precios y que los más pobres no sufran inflación alguna. Si usted o algún lector no entiende esto puedo darles ejemplos.

4) Yo jamás dije que el sesgo plutocrático sea el que explica la gran diferencia que hay entre los incrementos que publica el INDEC y los de ciertas consultoras privadas. Si dijera eso no tendrían sentido las acusaciones que vengo haciendo hacia esas consultoras y tampoco tendría sentido lo que vengo diciendo de que no puedo avalar índices de precios calculados por funcionarios como Ana María Edwin y Norberto Itzcovich que no son el gobierno, sino que son parte de esa corporación que viene manejando al INDEC desde hace décadas y defienden la metodología 13. Lo que dije y digo es que la llamada intervención del INDEC a fines de enero del año 2007 se produjo porque el gobierno nacional ordenó a los directivos del INDEC que corrigieran el sesgo plutocrático y éstos se negaron. También señalé y señalo que alcanza con ver en un gráfico las curvas de inflación oficiales y las mediciones alternativas para comprobar algo que resulta revelador: No es que con la llamada intervención haya bajado la tasa de IPC oficial, sino que ha subido la de las otras. Y ha subido artificialmente, como castigo al gobierno nacional por haber ordenado corregir el sesgo plutocrático, y ese aumento de las estimaciones “alternativas” a partir de enero de 2007 fue hecho por medio de engaños tan torpes como haber mentido sobre el coeficiente de correlación de las series históricas IPC-GBA versus IPC-Provincias.
Continúa...

Ricardo P. Natalucci dijo...

...continuación.

Como se ve, lo que afirmo dista mucho de ser “peanuts”. Estoy hablando de:

a) La incorporación intencional y subrepticia durante décadas de un sesgo al cual los mismos autores en la página 20 de la metodología anterior habían definido como causante de “distorsiones importantes en el promedio”.

b) La decisión de Néstor Kirchner de ordenar corregir ese sesgo aberrante, porque de no corregirse el gobierno estaba prácticamente obligado a subsidiar los consumos de los más ricos, es decir de los que menos necesitan que se les subsidie nada, y había peligro de que ese índice plutocrático desatara una tremenda hiperinflación, situación que ya ocurrió a comienzos del gobierno de Carlos Menem, y que en 2007 hubiese tenido además graves consecuencias adicionales para el país a causa de la acumulación de bonos de deuda externa ajustables por inflación en manos de especuladores.

c) Alteración intencional del coeficiente de correlación de las series históricas IPC-GBA versus IPC-Provincias por parte de los funcionarios desplazados, para inducir con ese engaño un aumento en la inflación esperada, desestabilizar la economía y beneficiar a especuladores.

d) Complicidad de periodistas, políticos de la oposición, y economistas con los funcionarios desplazados para producir desestabilización económica, siendo que existen importantes indicios documentales de que ese mismo grupo ya había participado en la desestabilización económica al gobierno de Raúl Alfonsín.

En síntesis: estamos hablando de un plan llevado a cabo durante décadas para sesgar los índices de precios al consumidor a favor de los ricos, y de que quienes llevaron a cabo ese plan forman una corporación delictiva de alcance internacional con poder suficiente para desestabilizar la economía de las administraciones de gobierno.

...si para usted eso es “peanuts”.


Obs. 1) Blog HUINCA, Artículo: “INFLACIÓN:UNA CONSPIRACIÓN CONTRA TODOS LOS ARGENTINOS”

Recomiendo también, y específicamente sobre el tema de la decisión gubernamental de terminar con la impunidad de ciertas “consultoras” el nuevo artículo del mencionado blog: Blog HUINCA, Artículo: “Consultoras e inflación: el fin de la impunidad”

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Madoff dijo...

Natalucci, como ya le sugirió el colega Rothstein, ¿por qué no se escribe un papercito y lo presenta en la AAEP?

"El sesgo plutocrático"

Abstract:
"En síntesis: estamos hablando de un plan llevado a cabo durante décadas para sesgar los índices de precios al consumidor a favor de los ricos, y de que quienes llevaron a cabo ese plan forman una corporación delictiva de alcance internacional con poder suficiente para desestabilizar la economía de las administraciones de gobierno."

Si la profesión lo recibe con aplausos me callo la boca. Ahora, si lo toman de delirante, deje de delirar.

Con respecto a las consultoras privadas, si no le gustan los números que ofrecen entonces no les preste atención. Por lo visto tan malos no son porque hasta la propia justicia los usa.

Si le interesa saber más, sugiero que contrate los servicios de una consultora y le pregunte cómo calculan sus índices. Si no le convence vaya con otra. Y así.

Después, lo de Salvatore es directamente nazi. Al tipo lo tomaron de punto con un chiste que hizo en facebook y ahora lo quieren colgar. Ustedes son unos nazis, Natalucci. Usted y todo el coro oficialista que anda cazando brujas.

Anónimo dijo...

Natalucci: alguna vez intenté (infructuosamente) discutir con vos. Ahora ya ni pierdo el tiempo. Sos un pelotudo importante...
Aca ya no importa el IPC ni el sesgo plutocrático. Esta en juego la libertad de empresa y, mas importante que eso, la libertad de expresión...
Saludos y perdón (a todos los demás) por el exabrupto
El comentarista que firma Daniel

Victor Lustig dijo...

Madoff, por favor, no sea ingenuo. La AAEP? No lee usted los comentarios de Natalucci? Está bien que son largos, pero permítame rescatar un fragmento en un post anterior:

"la oposición, incluyendo la que se califica a si misma de izquierda y progresista, con la complicidad de los medios y más tristemente aún de las universidades nacionales, quiere volver a aquel sistema de canasta distorsionada plutocráticamente que es recomendado por el FMI y desde los sectores del poder económico mundial"

La AAEP es parte de la conspiración! La cual, más precisamente, está compuesta por:

la oposición de derecha + la oposición de izquierda + la oposición progresista + los medios + las universidades nacionales + la Academia en general + el FMI + sectores del poder económico mundial

Lo de la conspiración mundial (y lo de "mundial" es literal eh...es efectivamente todo el planeta) es más que evidente...por qué otra razón sería posible que nadie, pero absolutamente nadie le de pelota a Natalucci?

Anónimo dijo...

Una conspiración en la que además participan: Havelange, Blatter, Pelé, Jorge Dorio, Mariano Martínez, Pancho Ibañez y el tragasables de Pablito Riuz
El blogger que firma como Diego Armando Samarbide

Ricardo P. Natalucci dijo...

Parece que hay por acá unos cuantos que están nuevamente muy nerviosos. Ya lo estuvieron hace casi dos años cuando vieron que al economista que firma con el seudónimo Miguel Olivera el debate técnico se le complicaba, entraba en contradicciones flagrantes, se replegaba, se veía obligado a dejar cada vez más temas sin responder. Entraron entonces varios de ustedes allí a hacer lo que a falta de argumentos el cerebro les da, que es decir idioteces e injuriar, y a recurrir a la muletilla estúpida de tildar de nazi a todo aquel que dice algo que no les gusta o que no les conviene a sus deshonestas mentes y a sus inescrupulosos negocios.

Son intelectualmente deshonestos hasta la falta total de escrúpulos. Tendenciosos hasta la desfachatez. Si Nicolás Salvatore se jacta según el mismo en privado, entre amigos, de que con su índice colabora para que caiga el gobierno es un chiste y los que no lo entienden así son nazis, si Moreno le dice ante las cámaras a unos ejecutivos de Papel Prensa que se pongan los cascos y los guantes para boxear no es broma, es amenaza, si Moreno le hace en un acto público una seña a un ministro no es broma, es que le va a cortar el cuello con un cuchillo.

A quien se esconde cobardemente tras el seudónimo Madoff:

A cual AAEP querés que le mande el paper, pedazo de (como dice otro cobarde más abajo, “ingenuo”) o sinvergüenza? A la que tiene como instituciones adheridas a la CEPAL que está involucradísima directamente en la incorporación subrepticia del sesgo plutocrático en casi toda América Latina? A Orlando Ferreres, que cuando se comprobó que yo tenía razón y el IPC plutocrático iba a hacer volver a la hiperinflación culpó junto con Pablo Challú y por idea de Luis Beccaria a los empleados encuestadores del INDEC de complotar contra el gobierno de Menem por ser esos encuestadores de un partido de izquierda? A Juan Carlos de Pablo que en televisión y tiza en mano quiso culpar del sesgo plutocrático a Laspeyres? A la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de La Plata cuyo único paper sobre el tema demuestra que ni siquiera entendieron lo que es el sesgo plutocrático y eso que lo escribieron ellos? A la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires que para eludir el tema porque saben que si no lo eluden pierden tuvieron la desfachatez de desobedecer el artículo 6 del decreto presidencial de creación del Consejo Académico de Evaluación y Seguimiento del INDEC hasta el punto de ni siquiera mencionar ese artículo? Y podría seguir un buen rato con la AAEP y muchos de sus cómplices y auspiciantes. Yo diría que de mandar un paper a alguna AAEP yo se lo mandaría directamente a la casa matriz, a la que tiene el punto org, es decir a la American Association of Equine Practitioners, y no a la punto org punto ar que en lugar de adinerados dueños de caballos tiene burros con adinerados dueños.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Anónimo dijo...

Natalucci por que no te vas a comer una bondiola a Ohio o te das un poco de ketamina antes de hacer comentarios que no agregan nada?
O mudate de mundo, a otro que no este lleno de gente que conspira en contra tuyo.
saludos de quien firma como Relincho

Anónimo dijo...

El que nos trató de "idiotas" o "desvergonzados delincuentes" fuiste vos Natalucci.
Te insultaría pero no sos más que un pobre payaso que despierta risas y mucha, pero mucha lástima...

Rodya Raskolnikov dijo...

Al estimado Don Ricardo P. N., quien dice además ser portador de DNI y profusa cabellera.

Suponiendo que enviara usted un escrito a la reconocida organización de los amantes de la caballería, conocida como AAEP.ORG (como es su deseo según leo en su último mensaje), y que dicho trabajo fuera revisado y aceptado como CIENTÍFICO Y VERDADERO por los más heroicos hombres de la caballería internacional, aventurados de hazaña y glorificados en afamadas escaramuzas.

¿No consideraría usted que sería ya tiempo de cambiar al viejo Rocinante por un verdadero corcel negro, pura sangre, más digno de su promisorio status de caballero internacional?

Tómelo solo como una sugerencia de mi parte y hágame el favor de no apenarme con su ofensa. Saberlo usted mejor que nadie: "No es la cortesía lo que nos hace nobles, estimado caballero, sino la hidalguía".

Un servidor,

Coki dijo...

Ya me parecía que el único IPC correcto del mundo era el argentino.

El imperialismo siempre queriendo acallar la dignidad nacional.

No nos olvidemos tampoco que la única contaminación de la región es finlandesa y la única corrupción es sueca.

Todo lo demás, los medios. Yo multaría a todos y los obligaría a vender y cerrar. Ya saben, para mostrar que no somos fascistas.

Ricardo P. Natalucci dijo...

El que fantasea con ser Rodya Raskolnikov demuestra tan pocas luces que lo que entendió de mi mensaje es que deseo enviar un paper a aaep.org. El que escribe antes como anónimo tampoco argumenta nada, y el mensaje anterior posiblemente sea también de él. Y antes que eso está ya mi anterior comentario, es decir que luego, nada.
Uno puede decirle estúpido al estúpido y deshonesto al deshonesto, sobre todo cuando intentan pasarse de listos. Esas palabras no fueron creadas para ofender sino para describir, pero uno acompaña eso de darles de vez en cuando a probar su propia medicina con argumentos, con información, Esta gente en cambio argumento no tiene ninguno. Para tratar de encontrar alguna idea por absurda que sea en alguno de ellos sigo subiendo a los mensajes anteriores. Uno que sueña ser Victor Lustig demuestra tan poca capacidad de razonar que confunde el proporcionalmente ínfimo subconjunto que quienes saben de metodología de indicadores y conocen la existencia del sesgo plutocrático con el conjunto de la humanidad. Demasiado estúpido. A ver, acá parece haber algo, es un cobarde anónimo pero no importa, lo que importa son las ideas, que en esta gente son nulas: Dice el infeliz que acá no importa el IPC ni el sesgo plutocrático sino que está en juego la libertad de expresión. Es tan estúpido que ni siquiera se da cuenta de que si es libertad de expresión engañar con los indicadores entonces su acusación y la de sus amigos hacia el INDEC se cae sola. Ellos mismos argumentan en su contra. Y ese infra argumento es sin embargo común a quien firma Madoff que antes de su pretensión sobre Salvatore que ya he comentado dice que al que no le gusten los números de las consultoras privadas simplemente no les preste atención, y su limitado cerebro no percibe que con ese criterio uno podría decirle que si no le gustan los números del INDEC no les preste atención.

Mañana entraré de nuevo. Vengo presentando una explicación coherente (la única coherente) sobre lo que sucede en el INDEC. Asimismo vengo presentando un proyecto de ley estadística que no se basa como el de la oposición en “quiero que se vayan estos y vuelvan mis amigos que estaban antes” sino que es una auténtica y rigurosa ley sobre estadística. ¿Encontraré mañana algún mensaje de alguien que intente refutar con argumentos lo que digo, o cuestionar racionalmente algún punto de mi proyecto de ley, o aportar algo a ese proyecto, o seguirán en el nivel de hoy, o se darán cuenta por fin de que no tienen argumentos ni ideas y de que lo mejor que pueden hacer entonces es callarse?

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Carlito Brigante dijo...

Estimado Nata, antes que nada, por favor siga comentando en nuestro blog. Usted despierta las mas autenticas y exquisitas respuestas de mis co-bloggers. No pare de reirme desde el "friendo" de Frank.

Me pone contento que ciudadanos tan ilustres presenten proyectos de ley haciendo hincapie, no solo en la rigurosidad, sino tambien en sus propias pasiones. Como decia un gran tipo (JCdP) "Poner la mente fria al servicio de un corazon caliente". Sin embargo, dejeme contarle que, es muy probable que SU sesgo sean unos escasos 2 o 3 puntitos de la inflacion real que tenemos. Se lo dejo en 5 si quiere. Use la metodologia que quiera. Estadisticamente aceptable. Lo mas lindo que le van a decir los que aprueban las leyes es que se meta la metodologia por el tujes. Que eso no les sirve para sumar votos.

Asi es estimado, su sesgo es economicamente insignificante, tendra 3 estrellistas, todo lo que quiera, pero es mas insignificante que la de un oriental en el invierno de Alaska.

Asi que doctor, consigase algo para hacer. Y pensar que creia que yo era un gran teorologo de la conspiracion!!

En fin, y para agregar el lado grotesco a los comentarios, ya que el lado cultural siempre viene por Rodya, lo que tengo para decir es "Habana y Segurola, a ver si me dura 30 segundos"

alias dijo...

Hola a todos. Me preocupa el tema de la inflación y el tratamiento que desde el gobierno se le está dando. Veo que el señor Natalucci muestra un gran entusiasmo sobre el tema y ha desplegado una gran variedad de argumentos a lo largo de varias entradas. Voy a dar mi humilde opinión sobre las mismas.

Voy a ir por partes.

Néstor

1) Soy un delicuente

En su último comentario plantea: “. ¿Encontraré mañana algún mensaje de alguien que intente refutar con argumentos lo que digo, o cuestionar racionalmente algún punto de mi proyecto de ley, o aportar algo a ese proyecto, o seguirán en el nivel de hoy, o se darán cuenta por fin de que no tienen argumentos ni ideas y de que lo mejor que pueden hacer entonces es callarse?”

Su aporte inicial, que ha dado lugar a respuestas “nerviosas” según sus palabras, fue (entrada completa):

“LO EVIDENTE: Con total independencia de las simpatías políticas que uno pueda tener por un gobierno o por otro lo evidente es que las consultoras privadas deberían tener metodologías transparentes y de conocimiento público , y que quienes se oponen a que esas metodologías sean transparentes y de conocimiento público, como el economista que se esconde tras el explícito seudónimo del estafador Bernard L. Madoff y los comentaristas que lo apoyan no pueden ser otra cosa que idiotas, o mucho más probablemente desvergonzados delincuentes.”

Comparto con Natalucci que las metodologías privadas deben ser transparentes. Pero qué pasa si yo veo también la existencia de otros problemas (poca transparencia del cálculo oficial, inconsistencia con otras series oficiales, política macro cortoplacista, intimidación a empleados y quienes opinan, más o menos seriamente, sobre la inflación real, etc.).

Como pienso y me expreso que hay otros problemas, además del sesgo plutocrático, es “EVIDENTE” que soy un “IDIOTA o DESVERGONZADO DELINCUENTE”, de acuerdo al contundente razonamiento del señor Natalucci. Tiembla Sócrates.


2) Otro delincuente confeso

Señala Natalucci:
“El problema más grave de los índices de precios que difunden ciertas consultoras… sus autores no saben como se calcula un IPC y en otros casos existe intencionalidad delictiva (Inclusive uno de ellos, Nicolás Salvatore, ya lo ha confesado).”

Al aclarársele que eso fue tomado de una conversación entre amigos, responde:

“Son intelectualmente deshonestos hasta la falta total de escrúpulos. Tendenciosos hasta la desfachatez. Si Nicolás Salvatore se jacta según el mismo en privado, entre amigos, de que con su índice colabora para que caiga el gobierno es un chiste y los que no lo entienden así son nazis, si Moreno le dice ante las cámaras a unos ejecutivos de Papel Prensa que se pongan los cascos y los guantes para boxear no es broma, es amenaza, si Moreno le hace en un acto público una seña a un ministro no es broma, es que le va a cortar el cuello con un cuchillo.”

No sé si Salvatore hace bien sus cuentas o no, no lo conozco, no es el punto. Mi interpretración es clara en lo siguiente. No es lo mismo que yo, siendo un ciudadano más, les diga a mis amigos que “los mato” si no me hacen tal favor, a que yo les diga a personas enfrentadas conmigo que si no hacen tal cosa “los mato”. Y teniendo todo el aparato estatal por detrás (Piqueteros, ex SIDE, AFIP, Tribunales, etc.). Puedo simpatizar que el gobierno use estos instrumentos para combatir a los chantas. Pero, ¿puedo confiar que esta capacidad de apriete, en manos de Moreno y compañía, no se va a usar también para intimidar a las opiniones libres y honestas que resulten críticas al gobierno?

Bueno, pido disculpas por pensar así y ser “intelectualmente deshonesto hasta la falta total de escrúpulos. Tendenciosos hasta la desfachatez”. Tenemos mucho que aprender de la respetuosidad del señor Natalucci.

alias dijo...

... continúa

3) El Sesgo Plutocrático

Natalucci nos instruye:
“El sesgo plutocrático de un IPC como el que había sido impuesto con la llamada Metodología 13 del año 2001 es producto de usar intencionalmente una fórmula matemática errónea, y se lo encuentra centralmente en: a) La estructura de ponderaciones de los bienes y servicios: b) Las especificaciones de esos bienes y servicios; y c) La selección de los comercios. El sesgo plutocrático distorsiona esos tres factores siempre en el mismo sentido, que tal como su nombre lo indica es hacia los más ricos.”

Discutir sobre los índices de precios en general y sobre el sesgo plutocrático en particular sería muy denso, así que solo menciono algunas cosas que me parecen relevantes, y de modo informal. (Aclaro solo a Natalucci, que alguien no escriba más no es que no tenga más argumentos para dar o que no pueda ser más preciso).

En la práctica hay muchas cuestiones técnicas a resolver: Índices de precios versus de bienestar, cambios en la calidad de los productos, actualización de la base, sustituibilidad, etc. La literatura es amplia para quien le interesa, basta con googlear (la conspiración aún no ha logrado la prohibición de mucho de este material).

¿Tiene que existir un único IPC? Cualquier medida que represente a una población deja de lado información. Por lo tanto, dependiendo de para qué queremos un índice de precios, podemos mostrarnos más a favor de una implementación u de otra.

Pero esto no es un problema, ya que pueden coexistir muchos de ellos (con una relación entre los mismos consistente y transparente).

Si el año pasado las ventas para consumo crecieron un 30% y las cantidades asociadas crecieron un 8%, el índice de precios más amplio sobre el consumo tiene que dar aprox. 20%. Este índice sirve para unas cosas y para otras no. Para ciertos fines de la política monetaria esta es una medida adecuada.

Este índice padece sin dudas del sesgo plutocrático. Por construcción, el consumo de los más ricos, al ser mayor, incide en mayor medida. No refleja los precios que soportan los pobres (tampoco el de los ricos, ya que es un promedio ponderado por consumo). Pero nada impide armar subíndices por déciles (u otra clasificación, como existen en otros países), que cuando se los agrega den el índice agregado señalado previamente. También se pueden hacer otras ponderaciones (por hogar). Y que se utilice el más apropiado según sea el tema analizado.

No hay problemas con disponer de un “Índice de Natalucci”. Solo afirmo que hay otros índices útiles para otros fines y que pueden coexistir sin ningún problema. Y más información es preferible a menos. Debemos ser muy idiotas porque no comprendemos que si se implementa el “Índice de Natalucci” se estaría en presencia de un cambio en el orden económico mundial. Pero seguro que el Che está celoso.

alias dijo...

...continúa


4) La Gran Conspiración

Afirma Natalucci:
“Lo que dije y digo es que la llamada intervención del INDEC a fines de enero del año 2007 se produjo porque el gobierno nacional ordenó a los directivos del INDEC que corrigieran el sesgo plutocrático y éstos se negaron.”

“La decisión de Néstor Kirchner de ordenar corregir ese sesgo aberrante, porque de no corregirse el gobierno estaba prácticamente obligado a subsidiar los consumos de los más ricos, es decir de los que menos necesitan que se les subsidie nada”

Posibles lecturas. Moreno es responsable de controlar los precios y de ponerse la nota sobre su gestión (medición IPC). La conspiración internacional pudo haber alterado a los trabajadores del INDEC (mediante MK Ultra, quizás) para que eleven la inflación y así cobrar más por los bonos, o Moreno pudo haber puesto a su gente (la patota) para que cargue la lista acotada de productos con precios acordados (esos que están con un cartelito en alguna góndola del súper, de vez en cuando), para pagar menos por los bonos. Y gracias a la determinación del gobierno se ha evitado el subsidio a los ricos…

Buscando la explicación más persuasiva, veo que la navaja de Occam me funciona al revés que a Natalucci.


5) Ni Keynes ni Friedman: Pluto y el Efecto Mariposa

Contribuye Natalucci:
“… y había peligro de que ese índice plutocrático desatara una tremenda hiperinflación, situación que ya ocurrió a comienzos del gobierno de Carlos Menem.”

¡A la pucha que es potente el sesgo plutocrático!, con el contexto macro y fiscal favorable existente (términos de intercambio en niveles record, fuerte crecimiento de socios comerciales, baja tasa de interés, etc) con reservas excedentes en el BCRA, o sea una situación muy diferente a las experiencias históricas a nivel internacional, el sesgo plutocrático puede provocar una hiper.

alias dijo...

... continúa


6) Más sobre la Gran Conspiración

Afirma Natalucci:
“También señalé y señalo que alcanza con ver en un gráfico las curvas de inflación oficiales y las mediciones alternativas para comprobar algo que resulta revelador: No es que con la llamada intervención haya bajado la tasa de IPC oficial, sino que ha subido la de las otras. Y ha subido artificialmente, como castigo al gobierno nacional por haber ordenado corregir el sesgo plutocrático, y ese aumento de las estimaciones “alternativas” a partir de enero de 2007 fue hecho por medio de engaños tan torpes como haber mentido sobre el coeficiente de correlación de las series históricas IPC-GBA versus IPC-Provincias.”

No solo coptaron de manera sincronizada a diferentes consultoras privadas, gobierno provinciales no dependientes política-fiscal mente del gobierno central (San Luis, Santa Fe,…), al movimiento obrero (Moyano y su perversa inflación de los súper), a las universidades, a de Pablo y su tía Carlota, al periodismo, al Banco Central (usan otros índices según ex funcionarios, reportan un crecimiento sostenido de los agregados monetarios por encima del 30%), a la porción del Mecon que debe estar coptada (reportan un crecimiento sostenido de los impuestos asociados al consumo cercanos al 30%). [Si hace falta podemos entrar en cuestiones más técnicas como el aporte de la evolución del incumplimiento tributario, de cambios en la velocidad de circulación del dinero, etc…]

Hay que apoyar decididamente a este gobierno, porque cuando uno toma conciencia del poder que tiene la Gran Conspiración, da escalofríos.

Saludos
Néstor

Ricardo P. Natalucci dijo...

Felicitaciones a quien firma Néstor por argumentar. Ayer a las diez de la mañana el participante que firma Frank Pentangeli lo hizo en dos de sus tres comentarios a los que ya he respondido (y en principio presumo que entendió mis respuestas porque no hubo réplica ni pedidos de aclaración), pero luego los demás no aportaron absolutamente nada útil, sino que se replegaron como tantas veces en esa especie de regodeo o jactancia de sus propias limitaciones para razonar.

Paso entonces a responder a quien firma Néstor.

Si usted relee con más cuidado verá que yo no dije que haya sido mi aporte inicial el que haya provocado respuestas nerviosas. Ni siquiera aseguré que las haya. Dije que “Parece que hay por acá unos cuantos que están nuevamente muy nerviosos”. Note usted las palabras “parece” y “nuevamente” Ahora, si usted quiere saber cual creo que es el motivo principal de esos posibles nervios de esta vez le diré que creo que esos posibles nervios estarían causados por la excelente decisión de Guillermo Moreno de enviar a las consultoras privadas un cuestionario para que aclaren cómo obtienen los datos que difunden.

Luego usted sin razón ni motivo se siente aludido por la frase en la que, bajo el título “LO EVIDENTE” escribí “Con total independencia de las simpatías políticas que uno pueda tener por un gobierno o por otro lo evidente es que las consultoras privadas deberían tener metodologías transparentes y de conocimiento público , y que quienes se oponen a que esas metodologías sean transparentes y de conocimiento público, como el economista que se esconde tras el explícito seudónimo del estafador Bernard L. Madoff y los comentaristas que lo apoyan no pueden ser otra cosa que idiotas, o mucho más probablemente desvergonzados delincuentes.”

Como saben quienes siguen mis escritos, no practico ni apruebo la injuria, es decir la ofensa por la ofensa, pero tampoco practico el otro extremo, que es el uso de eufemismos que diluyen el sentido de lo que uno quiere transmitir. Palabras duras del diccionario con uso justo y fundamentado son de uso habitual en mi.

Aquí en este blog se atacó a un funcionario de gobierno por el hecho de que ese funcionario recurre a la ley para fomentar esa transparencia de las metodologías privadas. Si en esas metodologías privadas hay aberraciones, y particularmente si son intencionales, eso constituye un grave delito, y por lo tanto quienes atacan al funcionario están cometiendo apología del delito, la cual es un delito en sí misma. Para que ese delito no sea punible una razón podría ser alguna deficiencia mental de quien hizo la apología del delito. Idiotez, bajo coeficiente intelectual, o algo semejante, que con la lectura de algunos de los comentarios hay indicio para considerar a priori como posibles.

Ahora bien, si usted mismo está diciendo que está de acuerdo conmigo en que la metodologías privadas deben ser transparentes, basta con eso para que no haya ningún motivo racional para haberse sentido usted aludido.

Luego efectivamente tiembla Sócrates, pero tiembla por la absurda conclusión a la que usted llega, ya que releyendo mis escritos comprobará que en ningún momento dije ni sugerí siquiera que sean idiotas o delincuentes quienes ven también problemas como falta de transparencia en el cálculo oficial, intimidación a empleados, etc.

Y mal podría yo acusar a quienes ven esas cosas, ya que yo mismo las veo, y no solo las veo sino que cada vez que las vi las he denunciado públicamente. Me referí inclusive en reportajes periodísticos radiales a la falta de transparencia en la metodología actual del IPC del INDEC, y denuncié a los responsables del blog oficialista www.indecquetrabaja.blogspot.com por gravísimas y reiteradas amenazar contra la ex directora de IPC Graciela Bevacqua, todo lo cual puede usted mismo comprobarlo desde mi sitio www.indec.com.ar.
Continúa...

Ricardo P. Natalucci dijo...

...continuación

El siguiente error de usted es su interpretación de los hechos vinculados a Salvatore y en particular lo referido al doble estándar que señalé en algunos participantes como el que firma Madoff.

Si Salvatore hace mal las cuentas o no sí que es el punto, en particular si hace mal las cuentas con intención de desestabilizar a un gobierno democrático.
Salvatore no les está diciendo a sus amigos “los mato”, caso de expresión en sentido figurado que usted trae sin relación. Salvatore está confesando que trampea sus índices para que el gobierno se vaya, y el hecho aducido por el propio Salvatore de que fue entre amigos y que el que lo denunció es un “botón” no reduce la culpabilidad de Salvatore sino todo lo contrario, ya que todos los complotadores complotan reunidos con sus amigos y no en público. Lea usted las palabras del propio Salvatore [1], luego lea lo que el propio Salvatore dice en el blog del farsante Artemio López[2], vea las imágenes de Guillermo Moreno repartiendo cascos y guantes de box, o haciéndole una seña a un ministro en un acto público y dígame honestamente cual de ellos es más factible que esté bromeando.

Sesgo plutocrático.

Justamente porque conozco la amplia literatura sobre cuestiones técnicas a resolver en los IPC es que le recomiendo que haga usted mismo esta prueba: Busque con su buscador favorito de Internet la temática de cambio de calidad, sustituibilidad, sesgos por desactualización de la canasta, etc, y encontrará literatura para leer durante años. Ahora busque usted en ese mismo buscador la expresión “Sesgo plutocrático” y coménteme por favor la literatura que encuentre.

Luego usted plantea la posibilidad y hasta conveniencia de que haya más de un IPC, y eso es justamente el punto de partida, porque ya en el primer INFORME NATALUCCI, es decir en la edición del año 1985 que me encomendó el entonces director del INDEC Luis Beccaria, recomendé que agreguen si lo necesitan por ejemplo para deflactar el rubro consumo del PBI un indicador adicional que represente las variaciones de precio del agregado total de consumo en lugar de alterar el IPC introduciendo subrepticiamente un sesgo plutocrático cada vez mayor.

Un índice adicional al cual se lo presente como Índice de Precios del Agregado de Consumo, o Índice de Precios del Mercado de Consumo no tiene engaño alguno ni tiene siquiera sesgo plutocrático, ya que todo sesgo es una aberración, y un índice como los que describí no la tendría ya que la aberración del sesgo plutocrático en el IPC es hacer pasar al IPC como representativo del promedio de los consumidores y en ese indicador adicional, complementario, no hay consumidores sino consumos.

También es errónea (aunque muy común entre economistas) la interpretación que usted hace en el sentido de que el problema del sesgo plutocrático en el IPC se solucionaría con subíndices por deciles, ya que mientras no se cambie la fórmula plutocrática por la correcta es evidente que cada uno de esos subíndices por deciles estaría sesgado plutocráticamente, y al obtener el agregado de esos subíndices dicho agregado tendría el mismo sesgo plutocrático que si se calcula sin subíndices por deciles, salvo evidentemente que el agregado se calculara por promedio democrático de cada uno de los deciles, lo que reduciría un poco el sesgo del agregado pero sería un contrasentido total con el hecho de mantener el sesgo plutocrático en cada decil.

Es una pena que sus razonamientos serios y meditados, aunque equivocados, se vean empañados por comentarios tan estúpidos como ese de que el Che estaría celoso.
Continúa...

Ricardo P. Natalucci dijo...

...continuación
Sigo analizando su escrito y le recomiendo que no use usted erróneamente la navaja de Occam sino que le de un vistazo como ya propuse a los gráficos de las series históricas de IPC-GBA del INDEC versus alternativos.

Y ese es uno sólo de los sólidos argumentos que puedo darle de que no hubo ninguna actitud reprobable de Guillermo Moreno en el tema del INDEC, sino todo lo contrario.

Las condiciones tras tres meses de gobierno de Carlos Menem eran diferentes pero también sumamente favorables, al punto de que se consideraba ya al plan económico un éxito, se había salido de la hiperinflación aún más rápido de lo que el equipo económico esperaba, y se estaba por llegar a la asíntota de la curva inflacionaria. Y sin embargo la hiperinflación regresó tras la sobreestimación del IPC plutocrático, tal cual yo había anunciado públicamente que sucedería en esas condiciones debido al efecto al que denominé paradójico de los IPC sesgados plutocráticamente.

Por más expresiones que usted haga es evidente que un cambio brusco en la curva de inflación esperada puede llevar a la hiperinflación a cualquier economía por más sólida que sea.

Nuevamente sus argumentaciones pierden calidad hacia el final, como cada vez que intenta ironizar.
Continúa...

Ricardo P. Natalucci dijo...

...continuación

Hace allí usted una mezcla de lo más heterogénea que va desde una frase de Moyano hasta lo que dicen ex funcionarios (¿desplazados?) del Banco Central.

La incorporación intencional y subrepticia del sesgo plutocrático a nivel mundial está absolutamente documentada, con independencia de la mezcla que usted hace.

En lo esencial es posible que se esté dejando usted llevar por inventos de los medios y del sector que controlaba al INDEC hasta enero de 2007.

Por ejemplo dice usted (irónicamente pero lo dice) que “coptaron de manera sincronizada a diferentes consultoras privadas”. ¿Puede usted decirme a cuales consultoras privadas de refiere usted y mostrarme las series históricas de dichas consultoras hacia enero de 2007?

¿Conoce usted el motivo por el cual los funcionarios que habían sido desplazados por no acatar la orden presidencial de corregir el sesgo plutocrático eligieron IPC Mendoza para sus proyecciones y desecharon IPC Santa Fe e IPC San Luis que usted mismo menciona?

¿Sabía usted que esos funcionarios en complicidad con ATE-INDEC y con la consultora Buenos Aires City alteraron groseramente los coeficientes de correlación de las series históricas IPC-GBA vs IPC Provincias?

¿Sabía usted que Juan Carlos de Pablo intentó culpar a Laspeyres del sesgo plutocrático?

¿Alcanza usted a razonar que la frase de Moyano, aunque haya querido ayudar al gobierno, es intrínsecamente perversa?

¿Pensó usted cual puede ser el motivo para que el periodismo al que usted refiere omita toda mención de lo que sostengo y de los documentos con que acompaño mis explicaciones?

¿Ha leído usted mis escritos inclusive ayer en este mismo blog donde explico que yo no avalo ni puedo avalar las tasas inflacionarias difundidas por funcionarios que defienden la fraudulenta metodología 13 del año 2001, que no son el gobierno sino desprendimientos no del todo desprendidos de la antigua corporación que incorporó subrepticiamente durante décadas el sesgo plutocrático, y me refiero claramente a Ana María Edwin y a Norberto Itzcovich?

Y luego de haber argumentado, con errores pero con intención de argumentar, concluye usted con una más de sus superficiales y tontas ironías. Una pena. Pero igual, para lo que se venía viendo en este blog, el balance de lo suyo es positivo en cuanto a argumentar, y me alegro de eso.

Ref: 1) http://huincanoalineados.blogspot.com/2010/06/inflacion-una-conspiracion-contra-todos.html.

Ref. 2) http://rambletamble.blogspot.com/2010/05/di-tella-y-la-sinceridad.html.



Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Anónimo dijo...

Al energúmeno que se hace llamar Ricardo Patricio Natalucci pero que todos sabemos, en este blog, que se oculta bajo esa identidad robada,

dejé de delirar, estimádisimo. Los "peanuts" del sesgo plutocrático no pesan nada en la inflación, por algo son "peanuts". Debe ser el único en toda la blogósfera que piensa de ese modo.

Ermenegildo Pentangeli

Rodya Raskolnikov dijo...

Estimado Don Ricardo P.N.

Lo que resulta sorprendente es que una persona que manifiesta haber desempeñado funciones en un organismo público de prestigio como el Indec desconozca la diferencia entre la responsabilidad que tiene un organismo público de Estadísticas, y la responsabilidad que pueden tener consultoras privadas que desarrollan índices y estimaciones para satisfacer inquietudes y consultas de clientes y usuarios privados.

¿O acaso también cree que el problema de la inseguridad se debe a la ineficiencia de la seguridad privada?

Es tan tonto lo que dice que si lo dijera como un tonto pasaría por tonto y ya, pero como es además tan estricto con el empleo de su lenguaje, comete la torpeza de quedar como un ridículo.

Ricardo P. Natalucci dijo...

A quien firma Rodya Raskolnikov,

La palabra “prestigio” (del latín praestigĭum) que usted utiliza casi seguramente para referirse al INDEC anterior a enero de 2007 tiene una raíz semántica e histórica común con “prestidigitación” y de allí con el concepto de engaño al pueblo. Ninguna de las acepciones de la palabra “prestigio” refiere a “veraz” o “merecedor de confianza”.

En el sentido equivocado que usted evidentemente le atribuye, esa palabra era un slogan difundido por los propios directivos del INDEC y por sus cómplices del periodismo y de la comunidad académica, y nada más que un slogan.

Existe abundante documentación probatoria de lo que afirmo, y dejando de lado que los mencionados dijeran creer, nadie creía en las cifras que difundía aquel INDEC.

Todavía recuerdo a los periodistas en la sala de prensa del INDEC en el instante en que la propia Graciela Bevacqua difundía el IPC durante el gobierno de Duhalde tapándose la boca para que no se vieran en cámara sus apenas contenidas risas, y los comentarios que a ese respecto me hacía al oído un periodista y locutor de TN que estaba sentado a mi lado en la primera fila.

Crónica TV tiene aún copia de esos videos, y casi seguramente los otros canales de televisión también los conserven., y en algún momento, cuando se aclare todo esto, probablemente Crónica TV o algún otro canal las pondrá en el aire, o las conseguirá el programa 6-7-8 o algún otro programa basado en documentación.

Por otro lado usted afirma pero no demuestra que las consultoras privadas desarrollan sus índices para satisfacer inquietudes y consultas de clientes y usuarios privados. Lo de usted es más grave aún desde que difícilmente desconozca la confesión de uno de los complotadores y principal referente como elaborador de IPC “alternativo”, y hablo evidentemente de Nicolás Salvatore, actual socio o jefe de la ex directora de IPC Graciela Bevacqua.

Luego me atribuye usted livianamente ser tonto hasta el ridículo en lo que digo, cuando inversamente es sumamente tonto hasta el ridículo lo que dice usted, hasta el punto de dar usted una pretendida argumentación vía comparación con la inseguridad y la policía pública y privada, ya que lo que aquí ustedes objetan es la decisión de Guillermo Moreno de poner a las consultoras en el marco de la ley, y usted ni siquiera parece saber que el funcionamiento de la policía privada está reglamentado asimismo por ley, y que no pueden hacer lo que quieran.

Lo único que hace entonces la argumentación de usted es robustecer la legitimidad de la decisión de Guillermo Moreno al respecto.

De todas formas, aunque ahora, leyendo mi muy fundamentada respuesta tal vez usted esté aún más nervioso que antes, lo felicito por intentar argumentar.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Sam Rothstein dijo...

Por motivos personales, desde joven aprendi que con los locos no se razona, ni se dialoga. Se los escucha, se les da la razon y acto seguido se los ata a la cama, se le inyecta dormicum y halopidol, alimentacion por suero y a las 24 o 48 horas volves a hablar.

Natalucci, ustes tiene razon en todo menos en lo del prestigio. No sea humilde, el prestigio que gano el Indec en el periodo en el que usted estuvo (80-85) no se dilapida ni con un ejercito de plutocratas, ni con 25 anios de estadisticas falsas.

Cuando todo esto pase y la verdad sea revelada se daran cuenta lo mal que estuvieron. Fue a los suyos y los suyos no lo recibieron. Perdonalos, Nata, no saben lo que hacen...

Madoff dijo...

Natalucci, Ud siempre es bienvenido pesar de que venga solamente a insultar (Carlito Brigante es igual y sin embargo se lo sigue invitando al fútbol).

Para resolver el diferendo de la acepción de la palabra "prestigio", va la primera acepción según la Real Academia Española de Plutocracia:

prestigio.
(Del lat. praestigĭum).
1. m. Realce, estimación, renombre, buen crédito.

¿Cuánto le parece que sería hoy la inflación si la midiéramos sin sesgo plutocrático? Si tiene un estimativo aproximado en mente, con una línea de respuesta alcanza y sobra. Si su comentario correlaciona perfectamente con los anteriores, se lo puede ahorrar.

¡Saludos!
El comentarista que ahora mismo esta escribiendo el comentarista que ahora mismo esta escribiendo el comentarista...

(sigue)

Madoff dijo...

que ahora mismo está escribiendo el comentarista que ahora mismo está escribiendo el comentarista que ahora mismo está escribiendo el comentarista...

(sigue otro día)

Ricardo P. Natalucci dijo...

A quien se oculta tras el seudónimo Sam Rothstein,

En algún momento, hace casi dos años, usted parecía haberse dado cuenta de que no siendo médico estaba cometiendo el delito gravísimo de ejercicio ilegal de la medicina, y que podía pedirse jurídicamente seguimiento de IP inclusive a través de proxys, y allanamientos y secuestro de computadoras a través de los mecanismos judiciales de práctica, y pena no excarcelable por tan grave delito. Luego tuvo usted una recidiva o empeoramiento psíquico producido probablemente por el estrés provocado por comprobar la debilidad de sus argucias en contraste con la robustez de mis argumentaciones.

Tras la gestión económica de Gelbard, el INDEC recobró evidentemente cierta confiabilidad durante la gestión de Juan Cayetano Olivero, pero mientras tanto, a espaldas de Olivero, Norma Pizarro de Pereira y Heber Camelo preparaban la incorporación subrepticia del sesgo plutocrático siguiendo instrucciones directas del gobierno británico y de la CEPAL, y Adriana Semorile, jugándose la vida porque la podrían haber fusilado de saberse sus verdaderas intenciones, viajaba a la Nicaragua revolucionaria de Daniel Ortega para testear por órdenes directas de la CEPAL (Naciones Unidas) si aún en un gobierno latinoamericano de izquierda revolucionaria podrían hacer entrar el sesgo plutocrático a favor de las minorías más ricas.

El gobierno de Ortega no entendió las cuestiones técnicas, o no supo ver su importancia, y Adriana Semorile regresó con vida.

Cuando esto pase y la verdad se conozca la gente se dará cuenta de que el gobierno de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández de Kirchner hicieron tal vez no lo que yo con más conocimientos internos hubiera aconsejado (exoneración de unos 200 directivos del INDEC, cárcel para 20 o 30 de ellos, y conferencia de prensa por cadena nacional y al exterior), pero ellos (Néstor y Cristina Kichner) estuvieron en el sillón de Rivadavia y el estadista tiene que evaluar permanentemente los riesgos de cada decisión para el país, y la situación era grave.

Es al menos parcialmente falso que fui a los míos y los míos no me recibieron, y basta ver que el gobierno nacional se basó hasta en mis ejemplos puntuales para explicar el sesgo plutocrático, y ese mismo gobierno me solicitó que diera una conferencia para explicar la problemática metodológica y así calmar los ánimos internos en el propio INDEC, y me solicitó al menos dos veces que interviniera directamente en la parte ejecutiva del INDEC, a lo que me he negado, explicándoles que ya estoy muy viejo y cansado para eso y que están mis informes para que los lleven a cabo las nuevas generaciones.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
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Rodya Raskolnikov dijo...

Don Ricardo P.N.,

Usted toma las dos acepciones de la palabra "prestigio" de la RAE que son aclaradas como de uso poco común, y no toma las dos que son aclaradas como de uso corriente. No hay dudas de que es usted una persona poco común, pero además no hay dudas de que su habilidad con la creación de argumentos es sorprendente, y aclaro que me refiero al uso menos corriente de la palabra "argumento", que es aquel que refiere al asunto que trata una obra literaria, cinematográfica, etc, el cual es sin dudas el ámbito que le compete en su delirio plutocrático.

Por lo demás, Don Ricardo P.N., me pregunto a qué juzgado irá usted a presentar la denuncia contra mi colega, siendo que la Justicia ha tenido una participación activa, aunque no más sea por omisión, en la instauración mundial de la plutocracia mediante la introducción del sesgo que le es característico a la estadística resultante de dicha forma de gobierno, por lo cual deduzco que usted se imagina que no le van a dar pelota.

Por último, lea de nuevo el mensaje de mi colega y verá que, en realidad, él no está recetando nada -vea, piénselo así, ¿tiene usted una receta?-, sino que está tratándolo a usted de loco, que calificaría como injuria sino fuera porque usted ha injuriado primero -vea, relea sus argumentos-, y no solo eso, sino que también ha calumniado a mis colegas sin prueba alguna, de manera que me vuelvo a preguntar si usted es tonto o ridículo, y me contesto esta vez que usted es tonto, ridículo y un poco loco. Pero de los lindos.

Un abrazo,

Rodya Raskolnikov dijo...

Ahora, Don Ricardo, no lo tome a mal, pero, podemos cambiar de tema? Más siendo viernes... es un embole que solo nos hable del Plutocratic Bias. Por ej, y por tirar algo, háblenos de su madre y de su padre, de sus primeros años, de su primer beso.
Cuéntenos. O sino, opine sobre otra cosa, por ej., de qué cuadro es usted? va a la cancha? vive en capital? Siéntase libre de compartir con nosotros lo que guste.

Ricardo P. Natalucci dijo...

¿NO LE DUELE SU IMPOTENCIA?

Al participante que firma Rodya Raskolnikov,

Lo que escribí fue textualmente que “La palabra “prestigio” (del latín praestigĭum) que usted utiliza casi seguramente para referirse al INDEC anterior a enero de 2007 tiene una raíz semántica e histórica común con “prestidigitación” y de allí con el concepto de engaño al pueblo” .

¿Lo sabía?

¿Es falso eso?

Note que usted en su impotencia ni siquiera intenta refutar lo que escribí.

Tampoco omití referirme en mi descripción a esas dos acepciones que según la RAE son de uso corriente, ya que justamente agregué que “Ninguna de las acepciones de la palabra “prestigio” refiere a “veraz” o “merecedor de confianza”, y usted mismo lo habrá comprobado. ¿Puede acaso usted desmentir lo que afirmo?

Usted no ha logrado demostrar tampoco que la existencia del sesgo plutocrático sea un delirio, ni podría demostrarlo, ya que es algo fácilmente comprobable que está sumamente documentado, y no me refiero solamente a mis informes sino que por ejemplo la oficina gubernamental de estadística de Estados Unidos de América ha estimado que lo que debería ser calculado democráticamente como la mediana de la población se encuentra corrido por ese sesgo hasta el percentil setenta y cinco de los hogares estadounidenses ordenados de más pobres a más ricos.

Por lo demás es llamativo y hasta gracioso que me atribuya tendencia a fantasías novelescas alguien que firma con el seudónimo Rodya Raskolnikov

Siguiendo con el análisis de lo que usted intenta argumentar dudo que una participación por omisión pueda ser activa como usted imagina. Las omisiones son intrínsecamente pasivas, y pasivo es lo contrario a activo.

No sé a que se refiere con “dar pelota”. Usted confunde probablemente fútbol con justicia, y confunde justicia con el poder judicial de la misma manera que en alguna película cómica un par de actores refiriéndose a sendos policías decían “allí viene la ley”. Para una mente de las características de la que sus escritos denotan, un ministro de Economía sería “La Economía”.

Más adelante usted imagina que el delito de ejercicio ilegal de la medicina requiere de receta. Para demostrar lo absurdo que es su fallido argumento tomemos el siguiente ejemplo: Va a una carpa un enfermo que tiene alguna enfermedad infecciosa curable si se le administra rápidamente penicilina, o directamente un hombre sano. Un economista disfrazado con careta que se hace llamar “Sam Rothstein” pasa sus manos delicadas aunque con algunos callos y pelambre en la parte interna de la derecha por una de las bolas... de las bolas de cristal que hay sobre la mesa; diagnostica locura (no en él, sino en el paciente) y lo “ata a la cama” (textuales palabras de su amigo de usted), y “le inyecta dormicum y halopidol”.

Según lo que alcanza a entender el intelecto con el que usted fue provisto por la naturaleza no hay allí ejercicio ilegal de la medicina, porque el paciente no tiene una receta escrita.

Bien, supongamos por un momento que yo fuera efectivamente loco y lindo. ¿No le resultaría a usted o a los amigos de usted sencillo encontrar algún argumento racional contra lo que sostengo?

En cuestiones argumentativas... ¿No le duele su impotencia?

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
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Rodya Raskolnikov dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ricardo P. Natalucci dijo...

El email dice que Rodya Raskolnikov ha dejado un nuevo comentario en la entrada "Matar al mensajero, y al reemplazante":

"La palabra latina estaba formada por el prefijo præ- ‘delante’ y el verbo stringere ‘apretar con fuerza’, con la idea de apretar los ojos, como se hace con una venda, para dejar ciega a una persona. El término se usó con este sentido hasta el siglo XVIII, cuando en francés se le empezó a dar a prestige el significado de ‘renombre, ascendiente, influencia’, y la afrancesada corte española de aquella época trasladó este significado a nuestra lengua."

El INDEC tenía renombre e influencia, de manera que era prestigioso. Lo demás no se a qué viene pero viene de usted (aah sí ya sé, a que usted quería darse el pie para explicar oootra vez lo del sesgo plutocrático). Al margen, el prestigio suele estar muy correlacionado con la veracidad. El World Bank me tira un mejor signaling que mi mamá para creerle una estadística.

Igual puede sacarle el prestigio a mi afirmación y no cambia nada, no era parte del argumento así que no se para que se puso a discutirlo. El argumento era que son distintas las responsabilidades de un ente público que de una consultora privada. Eso no implica que usted no pueda regular aspectos de la actividad privada. Pero que pueda hacerlo, no refuta que las responsabilidades sean distintas. Vea, es lógica.

Lo de activo y pasivo, tiene usted toda la razón. Igual, usando la literalidad del modo burdo que la usa usted, activo no siempre es igual al negativo del pasivo, sino que debe usted tener en cuenta también el patrimonio neto, que usualmente se presenta separado del pasivo aunque en la misma columna.

Es muy bueno lo que dice sobre el ejercicio ilegal de la medicina. Lo raro va a ser cuando tenga que explicarle a un juez, cuyo rol es impartir la Justicia (vaya que es difícil usted), que Sam Rothstein no hizo nada más que contar como cree que él que hay que tratar con los locos, y posteriormente acusarlo de loco, pero él ni lo ato a la cama, ni le tocó las bolas, ni nada por el estilo. Será complicado.

De todas maneras, el que se hace llamar Sam Rothstein para no revelar que se llama en realidad ROBERT DE NIRO, debió haber sido más cauto y solo decir que a USTED LE FALTAN VARIOS TORNILLOS, dado que, entiendo, el ejercicio ilegal de la mecánica no está tipificado como delito.

Ahora, en serio Don Ricardo, no debe usted tener miedo. Creame que aquí nadie le hará daño. Es importante que lo sepa. Aclarado el punto, creo que podríamos seguir con el tema de su infancia. Percibo cierta resistencia en usted a hablar del tema. ¿Es por algo en particular? ¿Le apena el tema? ¿Qué hay de su primer beso? No ha dicho nada aún. ¿O no cree en el psicoanálisis? ¿Qué opina usted del psicoanálisis? ¿Y de la psiquiatría? ¿Cree que se medica a mucha gente innecesariamente? Dígame lo que piensa. ¿O usted no piensa sobre otras cosas además del sesgo plutocrático? ¿Tan estrecho es su pensamiento?

.......................

Tal es el texto del mensaje que ha publicado (y luego de un buen rato ha eliminado) el que firma Rodya Raskolnikov, y a quien paso a responder en mi próximo comentario.

Ricardo P. Natalucci dijo...

LLEGANDO AL CENTRO DE LA CUESTIÓN

No estamos discutiendo por discutir, sino que estamos llegando al centro de la cuestión. En esencia usted comprobó y admite que yo tenía razón en cuanto a que “prestigioso” no es lo mismo que “merecedor de confianza”. De allí llegamos por vía de la lógica a que con independencia de que yo esté loco o no lo esté si tuve razón en eso bien puedo tener razón también en el tema del sesgo plutocrático, máxime siendo que nunca he trabajado en la Real Academia de la lengua Española y en cambio sí he trabajado en una función en la que muy poca gente lo ha hecho, que es en metodología de índices de precios al consumidor, conociendo inclusive fórmulas y procedimientos no documentados en las publicaciones metodológicas oficiales.

Llegamos así a que en el caso muy probable de que yo tenga razón también en el tema del sesgo plutocrático, el gobierno de Néstor Kirchner procedió bien al ordenar que se corrija semejante aberración, y por otra parte usted admite que también el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está actuando bien al regular aspectos de la actividad privada y puntualmente en el caso que nos ocupa al procurar que las consultoras privadas utilicen procedimientos transparentes, que es lo que yo quería demostrar.

Pasando al tema de quien se llama o fantasea con llamarse Sam Rothstein, esa persona, sea médico o no médico -eso no lo sé-, ha medicado, y ha medicado fármacos como el Dormicum y el Halopidol que si están mal medicados tal vez (no lo sé) puedan causar gravísimos daños. Y no es la primera vez que me medica o hace diagnóstico a distancia.

Está documentado [1] que el martes 21 de julio del año 2009 alguien firmando con ese mismo nombre y apellido me diagnosticó “delirio paranoide”, lo que es algo muy diferente a la expresión coloquial e informal o graciosa de “tener que ajustarle a alguien algún tornillo”, y el mismo día confesó públicamente que ese diagnóstico lo dio sin conocerme personalmente, es decir que tanto si es médico como si no lo es, está claramente tipificado el delito de ejercicio ilegal de la medicina con el agravante de haberlo practicado bajo una identidad probablemente falsa y de reincidir ahora, casi dos años después en su grave delito.

Un productor televisivo me hizo conocer en su bonita oficina una sola vez, (pero el impacto de enterarme fue tan grande que es como si me la hubiera repetido digamos 6, 7, 8 veces), la verdadera identidad del economista que firma Miguel Olivera, quien ha permitido y cuasi fomentado el accionar pseudo medicinal de ustedes, y a través de esa identidad no sería difícil llegar al resto de la banda.

Continúa...

Ricardo P. Natalucci dijo...

...continuación.

Yo estoy efectivamente bajo tratamiento médico, y como es usted mismo quien me pide que hable de mi persona, le cuento que comenzaron los síntomas no en mi infancia sino luego de los golpes que me propinó en la cabeza el custodio del ex presidente de facto Reynaldo Bignone, y se profundizaron cuando me atropelló un automóvil en pleno centro de la ciudad de Dolores a más de ciento veinte kilómetros por hora, recibiendo el impacto principal también en esa oportunidad en cabeza y cuello con los que rompí el parabrisas del automóvil con el que me atropellaron, y aunque mis médicos, inclusive con resonancia magnética en mano y otros estudios hechos con aparatos muy modernos apuntan a los golpes en la cabeza y cuello como causantes, estoy un tanto inseguro de que mis médicos me estén diagnosticando bien, y siendo que quien firma Sam Rothstein parece tener dominio del tema, ya en ese momento me he planteado la posibilidad de que el diagnóstico hecho por ese sujeto haya sido el correcto, es decir que ha influido en mí y sigue influyendo, y ahora mismo estoy considerando seriamente la posibilidad de dejar la medicación que me han recetado mi médica clínica y mis neurólogas y otorrinolaringólogas, es decir Gadopril y Meniex (esos son los medicamentos y no los apellidos de mis médicas), y recurrir al Dormicum y al Halopidol, los cuales puedo conseguir ya mismo ya que tengo un conocido que me debe favores y me vende sin receta.

Bueno, creo que me conviene, aunque sea para probar si el tal Sam Rothstein y ustedes tienen razón. Y probaría con repartir los 30 mililitros que trae el Halopidol Forte entre 15 mililitros que me administraría por vía oral y los otros 15 por vía intravenosa, que seguramente es más eficaz y de acción más rápida, conjuntamente con 3 o 6 ml de Dormicum.

Agradezco no solamente a Sam Rothstein sino también a todos ustedes que han contribuido a que ahora considere esta alternativa. Pienso que el mérito de una posible cura no sería exclusivo de Sam Rothstein, sino que usted mismo, con su cordialidad, con su psicología, con sus palabras sugerentes, casi hipnóticas, ha contribuido, y por lo tanto usted, así como también otros muchos de ustedes, serán algo así como partícipes del mérito de mi cura en el caso de que la haya.

Ref.: 1) http://olivera.blogspot.com/2009/07/harto-ya-de-estar-harto.html.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Sam Rothstein dijo...

Natalucci,

Me aburriste. Tomate todas las drogas que quieras. Yo te digo, en serio, visita a un psiquiatra. Estas loco. No se exactamente cual es tu patologia, si delirio paranoide u otra cosa. Pero estas chapa, te falta un tornillo y lo debes intuir.

Por favor, ahorrate la respuesta. Te la hago yo solo:

EMPEZANDO A ACEPTAR LA VERDAD

Usted admite que yo tengo razon cuando dice que no sabe cual es mi patologia. Pero si no sabe cual es mi patologia, como puede saber si en efecto tengo alguna patologia. Deja entrever asi su ignorancia medica, lo cual no le impide hablar de medicina pretendiendo que sabe.

Esa misma actitud ignorante que muestra con la medicina la lleva a otros campos, como la economia. Puntualmente, usted no sabe nada de las metodologias de los indices de precios. Como podria saberlas, si muchas de ellas son documentos reservados que solamente vio mi jefe Eber Camelo y yo. Documentos clasificados que los militares intentaron destruir, y cuya preservacion le ha costado la vida a mas de un colega.

Reconociendo entonces que usted no sabe ni de medicina, ni de economia, lo unico que queda es reconoce que no tiene argumentos en contra de lo que yo aqui digo: que las altas esferas del poder mundial introdujeron subrepticiamente un malevolo sesgo plutocratico en la metodologia de calculo de los indices de precios, con la complicidad de la ONU, CEPAL y las Universidades Nacionales."

Ricardo P. Natalucci dijo...

Es realmente un caso muy especial de límite del concepto de paradoja que quien dice que otro tiene una patología de índole psiquiátrica firme con el seudónimo Sam Rothstein y que se responda a si mismo como si fuera ese otro.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Ricardo P. Natalucci dijo...

Aprovecho a republicar un comentario que publiqué originalmente aquí hace dos días y que luego fue borrado (tal vez accidentalmente y en caso contrario por censura) por alguien que evidentemente no soy yo.

...........................

EL PRODIGIOSO CASO DE LOS MANÍES LEVITANTES DE PENTANGELI

Tenemos aquí un claro ejemplo de alguien que parece estar muy nervioso por la sabia decisión del gobierno de remitir un cuestionario a las consultoras privadas para que informen por cuáles métodos obtienen la información que publican.

Ese, que fantasea con ser Frank Pentangeli y a veces se agrega algún nombre más, pierde inclusive las formas, y se obnubila hasta el punto de tildarse en el intento de argumentación que ya había hecho y que ya le fue ampliamente respondido por mí aquí mismo ayer a él o a otro que utilice el mismo seudónimo, porque si son todos la misma persona, o se intercambian los nicks poco cambia.

Hasta si es la misma persona se contradice a sí mismo, ya que ayer decía (sin demostrarlo) “El sesgo plutocrático existirá, pero a lo sumo significa uno o dos puntitos”, y hoy, probablemente alterado por ver que mis explicaciones son sólidas dice que “no pesan nada en la inflación”. Es interesante también observar que ayer mismo otro participante (o el mismo con otro nick) escribía: ·”Sin embargo, dejeme contarle que, es muy probable que SU sesgo sean unos escasos 2 o 3 puntitos de la inflacion real que tenemos. Se lo dejo en 5 si quiere. “.

Como podemos observar ésta es gente poco seria que tira cifras por tirar y las cambia a cada momento según su estado de furia o nervios ante su propia impotencia argumentativa.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Victor Lustig dijo...

Manual de Combate Antiplutocrático
Desarme y humille a los malvados complotistas en 4 simples pasos
Con la guía espiritual de Ricardo Patricio Natalucci

1. Comience googleando palabras como “Indec”, “Inflación”, “Moreno” y afines. Cuando encuentre un post que hace referencia, por más tangencial que sea, a estos términos, acomódese en su silla y estire los dedos: ha encontrado usted su campo de batalla.

2. Sin perder tiempo, inicie el combate. Discusiones pseudo-filosóficas vacuas y poco interesantes respecto del alias del articulista, el anonimato y la cobardía suelen ser buenas alternativas para romper el hielo y despistar al adversario. Prosiga con un extenso comentario explicando cómo la intervención del gobierno en el Indec se debió pura y exclusivamente a factores estadísticos y metodológicos, y cómo dicha intervención evitó la hiperinflación. La extravagancia del comentario tomará por sorpresa a la mayoría de los lectores, lo cual le dará una clara ventaja estratégica en el combate. Cierre el comentario con datos autobiográficos. No dude en copiar su Curriculum Vitae completo si lo considera apropiado.

3. Eventualmente algún lector avispado hará una pregunta que lo deje a usted en una posición incómoda. No desespere. Llegado el caso, tiene usted dos opciones.

* Caso a. Ejemplo: “cuánto piensa que sería la hoy inflación si la midiéramos sin sesgo plutocrático?” En este caso, utilice la célebre estrategia de “hacerse el dolobu”. Proceda a vomitar un tsunami de circunloquios disparatados y confusos que de ningún modo deben estar relacionados con la pregunta original. Dé rienda suelta a su imaginación, y no descarte copiar y pegar un comentario de otro post, algún fragmento de su obra literaria favorita o el manual de uso de su horno microondas. Condimente con insultos moderados y provocaciones baratas. El lector quedará tan confundido que difícilmente logre leer el comentario hasta el final.

* Caso b. Ejemplo: “si usted tiene un razonamiento lógicamente impecable y sólidamente construido sobre argumentos irrefutables, cómo es que no escribe un paper, lo publica en una revista científica y lo presenta en seminarios y congresos especializados?” Este caso requiere jugar la carta del Complot Internacional. Recuerde: el único momento en la Historia en que la derecha, la izquierda, el FMI y la Comunidad Académica internacional unieron fuerzas y trabajaron en perfecta (y secreta) armonía con un objetivo común fue para introducir el sesgo plutocático. De este modo, su imposibilidad de extender sus argumentaciones fuera del generoso ámbito de la blogósfera se debe puramente a que usted es víctima de la mayor conspiración de todos los tiempos.

4. Si ejecutó con éxito los pasos 1 a 3, llegará el momento en que hasta el más estoico de los lectores, totalmente despistado por la marejada de dislates, deba retornar a su trabajo, estudios o familia y deje de responder a sus comentarios. Felicitaciones, bravo Guerrero Antiplutocrático! Acaba de ganar usted la batalla. Regodéese en su inmensa gloria remarcando cómo la robustez de sus razonamientos sumieron a sus oponentes en la más absoluta impotencia y en la más profunda y plutocrática de las agonías, lo cual los llevará a considerar el suicidio. Dese una palmada en la espalda, y seguidamente diríjase a su “portal”, agregue un link al post en que libró la batalla y anótese un poroto en el registro de victorias. Tiemblan las altas esferas del Eje Plutocrático del Mal, pero no lo olvide, la guerra no ha sido ganada todavía. Vuelva al paso 1 y comience otra vez.

Ricardo P. Natalucci dijo...

El humorismo suele ser un buen complemento o un mal reemplazo de otras manifestaciones de la inteligencia.

Ricardo Patricio Natalucci
Escritor
DNI: 8464942
email: ricardonatalucci@gmail.com

Rodya Raskolnikov dijo...

Ricardo, fue de mal gusto su mensaje anterior. A pesar de eso, me adelanto y lo disculpo. Todos cometemos errores.
Permítame darle un consejo. Se lo digo con respeto, porque en el fondo me parece usted un tipo interesante: abandone la causa del sesgo plutocrático. Es una causa perdida. Hágalo por usted. Creo que podría ser más feliz si se obstinara menos en convencernos de su teoría. ¿No se dio cuenta que no tiene aún ningún seguidor? Incluso, podría abrirse un blog y escribir sobre otras cosas. Creo que sería interesante y lo leeríamos con gusto.

Usted puede ser mejor que su teoría del complot internacional. Por lo menos yo creo que si.

Saludos,

Ricardo P. Natalucci dijo...

A quien firma Rodya Raskolnikov,

A mí en cambio esa frase mía me pareció tan buena que estuve por escribirla entre comillas y auto citarme... ¿Probamos para ver cómo queda?:

“El humorismo suele ser un buen complemento o un mal reemplazo de otras manifestaciones de la inteligencia.” Ricardo P. Natalucci, (1950-2011)

Ya puede ver lo que son las diferencias de criterio.

¿Está usted preocupado? ¿Está involucrado personalmente en la incorporación subrepticia del sesgo plutocrático?

¿Le parece bien que valgan menos las encuestas hechas a las familias pobres que las encuestas hechas a las familias ricas?

Usted, si le hubieran encargado como a mi me encargaron en 1980 encuestar a familias pobres, a familias de clase media, y a familias ricas, y luego se enterara de que a causa de una fórmula matemática las respuestas que le dieron las familias más pobres valen menos que las respuestas que le dieron las familias más ricas, ¿No se sentiría mal?

Yo me sentí mal cuando lo supe.

¿Le parece bien que un grupo de personas en algún lugar del mundo y aprovechándose de sus conocimientos matemáticos, haya decidido que la encuesta que un encuestador hace a una familia pobre vale menos que la encuesta hecha a una familia rica?

En el caso de que le parezca bien, ¿No le da vergüenza?

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar

Rodya Raskolnikov dijo...

Ricardo,

No me refería a esa frase (igual, usted ha tirado frases mejores). Pero forget it.

Ciertamente yo no desperdiciaría mi vida en ello. Soy ateo, no creo en una vida después de ésta. No soy tampoco muy romántico. No se me iría la vida en ninguna causa en particular. Puntualmente, la suya no me cierra (no lo intente otra vez). Mi punto es que usted debe tener ya una muestra suficientemente grande como para comprobar que la población nunca le creerá (usted sabe de estadísticas). Entonces, ¿para qué seguir insistiendo? Por momentos pareciera que reduce toda su existencia al sesgo plutocrático y a mí me parece un despilfarro de recursos de su parte, siendo que la causa está perdida.

Otra vez, le propongo que se abra un blog y escriba sobre cosas menos personales que el famoso sesgo. Es solo una sugerencia. Tómela o mándeme a la mierda (no será la primera vez que vaya). Incluso más, póngase un nickname. No tiene nada de malo. Piénselo así... imagine que usted nos arroja un pensamiento verdaderamente genial. Que nos deslumbra. Verá, si usted abajo pone su nombre, apellido y DNI, la gente pensará que usted es un narcicista tratando de que lo admiremos. Desconfiará de sus intenciones. Y, no se qué cree usted, pero no está bueno que la gente piense así de uno. En definitiva, tenemos que vivir entre la gente. Usted le llama cobardía, pero hay también alguna grandeza en el anonimato.

Lamento los insultos, agravios e ironías. Ahora, si me perdona, tengo trabajo atrasado.

Saludos,

Ricardo P. Natalucci dijo...

A quién escribe tras el nick-name Rodya Raskolnikov,

Sucede que mi mensaje anterior fue exclusivamente esa frase.

¿Se refería usted al anterior a ese, es decir al que titulé “EL PRODIGIOSO CASO DE LOS MANÍES LEVITANTES DE PENTANGELI”?

¿Si es así porqué no lo dijo?

¿Tiene usted que ir a trabajar y sin embargo está jugando a las adivinanzas?

Yo no puedo saber si la población nunca me creerá. Tampoco me interesa saberlo. No estoy escribiendo ya sobre el sesgo plutocrático porque ese tema me interese más, sino porque ya ningún tema me interesa. Esta vida es tan injusta y está tan llena de gente sin principios, sin ética, que usted mismo ve las preguntas que le dejé en mi mensaje anterior y no las responde, y no siente vergüenza ni remordimiento por ello.

Y nadie se lo hace observar ni siente ni vergüenza ni remordimiento por no hacerlo.

Y esa, por supuesto, no es para nada la peor injusticia de esta vida.

Yo también soy ateo, o algo muy parecido aunque más modesto que es ser agnóstico, pero a diferencia de usted yo no soy creyente en un dios ni soy creyente tampoco en ninguna otra cosa.

En mi próximo comentario le respondo sobre la idea que tiene usted y tantos otros sobre el uso de firma con nombre verdadero o con seudónimo.

Pero sepa que al opinar de eso tampoco estaré opinando porque me interese convencer a nadie, sino nada más que por llenar estos malditos minutos de estado consciente o semiconsciente que hay entre una botella de vodka y la que sigue, entre una caja de trapax y la que viene después.


Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942

Madoff dijo...

Natalucci, cuide su salud, no se lo tome en broma.

¡Muy bueno lo de los maníes levitantes! Usted tendría que dedicarse a traducir títulos de películas extranjeras. O colaborar con las placas de Crónica. Además de ser economista y una vez que haya dado con su cometido en lo que toca al Indec, claro está.

¡Un saludo!

Anónimo dijo...

Natalucci,
Quisiera hacerle una pregunta en serio: alguna vez escribió algo de literatura?
Saludos

Anónimo dijo...

Sinceramente, iba a entrar a comentar sobre el post pero no pude dejar de leer todos los comentarios.

La estoica batalla argumentativa del Sr. Natalucci es conmovedora.

Con respecto al post en sí (y un poco también a lo que se comentó), creo que las consultoras privadas más allá del prestigio (por favor omitase toda la discusión semántica sobre el vocablo) que tengan se juegan su credibilidad que es la base de su negocio.

Si manejasen su negocio intencionalmente de forma maliciosa pondrían en riesgo su credibilidad y,por consiguiente, la supervivencia de su negocio.

Abrazo de gol,

Tomás

Ricardo P. Natalucci dijo...

A quien firma Rodya Raskolnikov,

Rodya Raskolnikov dijo... “Otra vez, le propongo que se abra un blog y escriba sobre cosas menos personales que el famoso sesgo.”, y más adelante agregó “Incluso más, póngase un nickname. No tiene nada de malo. Piénselo así... imagine que usted nos arroja un pensamiento verdaderamente genial. Que nos deslumbra. Verá, si usted abajo pone su nombre, apellido y DNI, la gente pensará que usted es un narcicista tratando de que lo admiremos. Desconfiará de sus intenciones. Y, no se qué cree usted, pero no está bueno que la gente piense así de uno. En definitiva, tenemos que vivir entre la gente. Usted le llama cobardía, pero hay también alguna grandeza en el anonimato”.

Respuesta:

El sesgo plutocrático es una distorsión aberrante que hace que en una encuesta las respuestas dadas por las familias más pobres sean consideradas de menor valor que las respuestas dadas por las familias más ricas. No alcanzo a comprender cómo puede usted sostener que eso es un tema personal.

Respecto al tema de seudónimo versus identidad verdadera, en el caso del INDEC aunque quisiera no podría o no correspondería presentarlo con un seudónimo, ya que el fuerte de mis explicaciones es justamente que se basan en hechos y documentos comprobables, artículos periodísticos, informes y expedientes oficiales a lo largo de treinta años, y los centrales están indisolublemente asociados a mi identidad.

Es evidente que yo materialmente podría usar un seudónimo y presentarme como alguien que conoce documentos e informes sobre los estudios de un tal Ricardo Patricio Natalucci, pero eso sí que sería poco honesto.

A lo más que puedo llegar por lo que puede tal vez llamarse modestia cuando hay un documento importante o clave para entender como fueron los hechos es a decir -y tal vez usted habrá visto que muchas veces digo-, cosas como “Néstor Kirchner se enteró de lo que pasaba en el INDEC por un editorial de Jorge Lanata”. Pero si alguien quiere saber más y acude al documento y lo lee en profundidad terminará viendo que en esencia el editorial de Jorge Lanata se basa en mis denuncias de muchos años, y que el propio Lanata reconoce que en esa constancia documentada de años de trabajo está el fuerte de la credibilidad de lo que allí se dice, por eso asocia en cierta manera lo mío con las investigaciones de Alejandro Olmos sobre la deuda externa.

Continúa...

Ricardo dijo...

...continuación (publico este mensaje ya por tercera vaz porque fue reiteradamente eliminado e ignoro si los responsables del blog pueden estar practicando tal nivel de censura.)

Dejando ahora de lado el tema INDEC, le pregunto lo siguiente: Si usted lee un libro que expone un pensamiento genial, que lo deslumbra, y ese libro no es anónimo sino que está firmado con nombre y apellido verdaderos, ¿Usted piensa acaso que el autor es un narcisista tratando que lo admiren y desconfiará de sus intenciones?

Yo desconfiaría más bien del caso contrario, es decir desconfiaría de las intenciones de un libro anónimo.

Por último yo llamo cobardía cuando se usa el hecho de estar escondidos bajo un seudónimo para injuriar, para intentar destruir lo que hace otro, para no responder preguntas concretas que uno les hace sobre el tema tratado.

Cuando alguien, aún bajo un seudónimo, presenta argumentos, intenta refutar racionalmente lo que uno dice, responde con seriedad las preguntas, y en caso de comprobar que el argumento de uno es más sólido lo reconoce con honestidad intelectual no llamo cobardía al anonimato, aunque en ese caso la grandeza estaría en la honestidad del proceder, jamás en el anonimato.

Quien deja primar en su reacción ante un escrito debidamente firmado cosas como las que usted dice está expresando no algo del firmante, sino algo propio que está en él mismo. Lee y se dice: Yo no me atrevería a firmar algo tan comprometido, salvo que me paguen, o salvo en todo caso por narcisismo. Inclusive las personas que reaccionan así denotan cierta envidia.

El hecho de firmar con la identidad verdadera es un acto de responsabilidad y seriedad, y dejarlo de hacer porque haya gente que es malsana y envidiosa sería una concesión a esos defectos que no ayuda a nadie.

Ricardo Patricio Natalucci
DNI: 8.464.942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
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